Hoy ha sido un día duro, ¡ya lo creo!…pero ha tenido su recompensa. Al finalizar el día he tenido la oportunidad de presentar nuestras ideas sobre la web 2.0 ante un colectivo de empresarios del Alto Deba invitado por la Mancomunidad (gracias Koldo Azkoitia por acogernos tan amablemente).
La idea era presentar los retos a los que se enfrenta la organización ante la avalancha de cambios que se están produciendo en la web. Como siempre, he intentado poner el acento en los cambios en las pautas de actuación en la red que precisa la organización y no tanto en tener tal o cual herramienta. Hemos abordado, de forma muy sintética, principalmente cuatro temas:
- Primero hemos analizado qué es (y que no es) la web 2.0. Sobre todo hemos abordado el papel activo del usuario como creador de contenidos en esta nueva Web.
- A continuación hemos constatado la importancia de la conversación en los mercados actuales fruto de esa explosión de la participación. Haciendo especial hincapié en que el tener un blog no supone, para nada, comprender y ser parte del movimiento 2.0 que ya está en marcha.
- En tercer lugar, hemos detectado las oportunidades que se abren para la colaboración colectiva a través del uso inteligente de las aplicaciones 2.0. En especial, hemos repasado cómo abrirse al conocimiento y la cooperación de los demás puede incidir en una innovación más ágil. (Aprovecho el viaje para incluir el vídeo sobre qué es un Wiki que “por problemas del directo” no he podido emitir en la presentación de hoy)
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- También hemos tratado el problema de la infoxificación o exceso de información y de su tratamiento a través de nuevas herramientas y pautas de gestión de la información de carácter más social o colaborativo. Hemos relacionado con ello la creciente necesidad de transparencia y de contar con una identidad digital proactivamente gestionada.
Aunque para los que sois asiduos por este lugar no hay nada novedoso, comparto las diapositivas que he utilizado por si tenemos nuevos amigos en la red después de la presentación de hoy….
Por cierto Aitor gracias por todo; yo también te quiero.
Nassim Nicholas Taleb habla en su último, y magnífico libro, El Cisne Negro sobre un concepto muy interesante “La Falacia Narrativa”. Y qué se esconde tras este nombre, pues la incapacidad del ser humano de aceptar la verdad desnuda y en muchas ocasiones inexplicable (con la información y capacidades que tenemos) y su obsesión por encontrar patrones explicativos a todo lo que sucede a su alrededor. Como bien explica Nassim “la falacia narrativa se dirige a nuestra escasa capacidad de fijarnos en secuencias de hechos sin tejer una explicación o, lo que es igual, sin forzar un vínculo lógico, una flecha de relación sobre ellos“.
Este hecho es muy perceptible en la vida cotidiana y en el trabajo pero es más sonrojante en los medios de comunicación. Ultimamente en lugar de recoger y contar hechos les ha dado por buscar razones a todo. El colmo es cuando tienen explicaciones certeras hasta para los caóticos movimientos bursatiles. ¿Por qué esta necesidad ilusa de querer comprenderlo todo? Una razón seguro es la verosimilitud, las cosas nos parecen más factibles cuando podemos darles un orden. Pero Nassim tiene otras dos razones (nótese la paradoja
)
Por un lado, dice que interpretamos de modo muy parecido a como realizamos otras actividades consideradas automáticas y ajenas a nuestro control, como la de respirar, esto es, nos cuesta más no teorizar que teorizar. Estamos programados para buscar el orden y la armonía. Seguramente porque lo contrario nos genera mucha ansiedad y angustia. Y por otra lado, cuanto más ordenada, menos aleatoria, más conforme a patrones y narrada sea una serie de palabras o símbolos, más fácil es almacenarla en la propia mente o volcarla en un libro u otro tipo de soporte. Así que hacemos todo lo posible, hasta auto engañarnos, a través de la simplificación de causas y efectos, con tal de ser capaces de almacenar más información.
En fin, deseamos el orden por encima de todas las cosas y entre todos estamos haciendo un mundo más caótico, ¿alguien tiene alguna explicación?
Innovación Abierta es aquella concebida como un sistema abierto en el que tanto agentes internos como externos a la organización participan en dicho sistema. Es decir, asumimos que existe un conjunto de personas fuera de nuestros límites organizacionales que podrían aportar un valor muy importante a la hora de desarrollar/innovar en nuestros productos y/o servicios. Realmente, el fin es poner en práctica el programa de la Inteligencia Colectiva, es decir, se trata de cómo podemos conectar a ese conjunto de personas para que a través de la competición y la colaboración entre ellos emerja un producto, idea, etc. lo más inteligente posible.
Que vivimos en un mundo con el conocimiento cada vez más distribuido no hay duda, como tampoco la hay en el hecho de que contamos, y cada vez más, con herramientas tecnológicas que pueden facilitar esa conexión entre el saber de las personas. En definitiva, pensar en términos de Inteligencia Colectiva (IC) es más pertinente que nunca. Actualmente hay dos grandes áreas en las que se está poniendo en práctica la IC: la generación de contenidos (como por ejemplo la Wikipedia) y la evaluación de contenidos (por ejemplo digg).
Si la la Innovación Abierta se centra, sobre todo, en la generación de contenidos (la evaluación de alternativas es un paso posterior a la innovación de las mismas), la siguiente pregunta que cabe hacernos es cómo podrían las empresas poner en marcha programas de IC. Siguiendo la taxonomía desarrollada por los chic@s del MIT Center for Collective Intelligence y por la prácticas que poco a poco se van viendo, sugiero tres grandes maneras: Concurso, Colección y Colaboración. He dibujado esta idea y otras que a continuación expongo en el siguiente gráfico.

Empecemos comentando el tipo CONCURSO. El concurso es aquella forma de poner en juego la inteligencia colectiva en la que los miembros de la comunidad (por ejemplo mis clientes, usuarios, prescriptores, etc.) no tienen que colaborar entre ellos, es más, compiten entre sí para crear la mejor de las soluciones posibles como respuesta a un problema concreto. Es el modelo de Innocentive, que ha replicado recientemente a nivel hispanoamericano Universia a través de su iniciativa Innoversia o aún más cerca nuestro ideas4all. Es una forma de abrir la innovación por cuanto una empresa da información sobre sus productos, servicios, etc. a la espera de que alguien de con una solución innovadora que adoptará para sí. Normalmente, existe un premio tangible para el ganador y por ello las personas tratan de ocultar sus creaciones, al menos hasta el último momento, a ojos de los demás para no dar pistas. Las plataformas antes enunciadas (Innocentive, Innoversia e Ideas4all) agrupan y organizan concursos referidos a diferentes empresas pero algunas se han animado a crear sus propios concursos enfocados a la innovación, como por ejemplo Sony Ericsson.
En el tipo COLECCION, los miembros de la comunidad no compiten entre sí pero sí que intercambian sus contenidos sin que ello signifique que colaboren directamente a la hora de crearlos. Por ejemplo, tomemos nuestra famosa comunidad de LEGO Mindstorm. En ella, las personas intercambian los innovadores robots que van creando y luego los muestran incluso explicando cómo los han hecho. Así, tenemos una colección de robots, inspirados, al menos en parte, unos por otros, pero dónde cada uno de ellos es principalmente fruto de un trabajo individual. El incentivo en este tipo de prácticas de IC no es un premio tangible sino más bien aspectos sociales como la reputación, el estatus, etc. Denis Hancock sostiene con acierto que en ambos casos, concurso y colección, el objetivo perseguido es atraer a “the best uniquely qualified minds in the world“. Esto es, no se trata de iniciativas para crear desde el conjunto sino para explicitar lo que cada individuo, incentivado de forma distinta, puede dar de sí desde el punto de vista de la innovación. Las diferencias entre las dos formas las encontramos, por un lado, en los incentivos en juego y, por otra lado, en que en la colección es preciso generar mecanismos de gestión de comunidades como pueden ser la normas sociales.
¿Cuándo podemos hablar de la forma COLABORACION? Se trata de aquellas iniciativas que persiguen desarrollar un contenido (idea, producto, servicio, etc.) de forma coordinada y conjunta. El caso más paradigmático, aunque nada tenga que ver (¿o sí?) con la innovación, es un artículo de la Wikipedia, donde varias personas construyen juntas un mismo elemento. Es también el caso de un buen número de comunidades de software de código abierto por ejemplo. En este tipo de iniciativas las necesidades de “gestionar” la comunidad se hacen aún más evidentes, pues no sólo se comparte ya una relación o un espacio sino también unos objetivos y los caminos para lograrlos. Los incentivos pasan también a ser diferentes, tomando gran importancia el sentido o el propósito a lograr mediante la comunidad como motor de la acción de los individuos. Por todo ello, aunque en principio esta forma que hemos llamado “colaboración” pueda resultar más enriquecedora y más cercana a lo que entendemos normalmente por Inteligencia Colectiva es también más difícil de llevar a cabo. Quizás por ello, encontremos tan pocos ejemplos a nuestro alrededor. No obstante, como señala Massimo Menichinelli no sólo debemos apostar por la idea “Open”, sino que debemos ir más allá y desarrollar prácticas que él denomina Open P2P, como forma de llegar al fondo las posibilidades de la IC mediante proyectos realmente colaborativos y cooperativos.
¿Próximos pasos? Bueno parece evidente que es necesario seguir pensando en esta mini taxonomía para depurarla mejor. También estaría bien encontrar muchos más ejemplos de cada una de formas identificadas y por último un marco de decisión que facilite la elección de una de estas tres prácticas cuando una organización quiera poner en marcha un programa de Innovación Abierta explotando la Inteligencia Colectiva de sus clientes, usuarios, etc.
Allá vamos.
Hay ocasiones en las que el reconocimiento ajeno satisface tanto como el que uno pudiera llegar a tener. Esto me ha pasado esta mañana cuando haciendo tiempo en una cafetería de Zamudio he abierto El País y me he encontrado esta noticia.
La noticia cuenta cómo “Moodle es hoy el entorno estándar de formación telemática en los centros educativos españoles y en cada vez más empresas…y las universidades lo han adoptado masivamente” lo que de por sí sólo ya ha conseguido sacar de mi una sonrisa de oreja a oreja. Sin embargo, ha sido cuando he leído como El País ha elegido a Iñaki Arenaza como portavoz y genuino representante de la comunidad Moodle en España, diciendo de él que es uno de los protagonistas más activos de esta aventura a nivel mundial, cuando he pegado un bote de alegría.
Hace tres años, de forma casi clandestina, implantamos Moodle en nuestra Facultad. El ambiente estaba bastante enrarecido en el tema del e-learning entonces en la facultad y, la verdad, es que nos jugamos mucho con aquella decisión. Vamos que aunque teníamos el apoyo del decano las cosas no estaban nada claras. En fin, de Moodle nos gustaba su facilidad de uso, su diseño técnico y la comunidad que, entonces, aunque mucho más pequeña que hoy era ya muy potente a nivel mundial.
Y así hasta hoy cuando Moodle es una realidad consolidada ya en toda nuestra Universidad (de esto también se podrían escribir algunas líneas). De hecho, hace poco organizamos la MoodleMoot Euskadi con gran éxito de asistencia.
En todo este tiempo Iñaki ha trabajado muchísimo para apoyar este proceso y a toda la comunidad Moodle en general. Y ha sido un trabajo fruto de su compromiso personal ya que, hasta donde yo se, la universidad no le ha concedido ninguna asignación de horas específica ni ningún proyecto especial para convertirse en esa referencia mundial que es hoy.
Pues eso Iñaki, felicidades…te lo mereces.