Inicio » Archivo de 'feb, 2009'

quehaydelomio2.0 33 comentarios

Empezamos a estar en una fase distinta. Las empresas empiezan a ser conscientes de los cambios que la web social trae consigo y de que esos cambios de una forma u otra tienen impacto sobre sus negocios. Pero, ¿qué impacto? Cada organización es un mundo; tamaños, sectores, culturas…diferentes hacen que cada una de ellas estime un escenario de aplicación de lo 2.0 propicio. Por lo tanto, nuestra labor es ayudar a la empresa no sólo a entender el contexto general sino a ayudarla a identificar cuáles son los escenarios más propicios para ella y cómo desenvolverse en ellos.

Para eso he dibujado la siguiente matriz “quehaydelomio2.0″. La idea es darle un repaso genérico para luego poder seguir la presentación por una vía específicamente más interesante para cada organización en función de sus necesidades/apetencias.

Como veis la idea es que la organización en cuestión piense sobre dos factores. Uno primero es sobre si las acciones a realizar van enfocadas más hacia el interior o el exterior de la empresa (por ejemplo he notado que las empresas industriales tienden a  aplicar  las posibilidades de la web social con sus empleados mientras que las empresas de consumo tienden a ver el valor de todo esto en la relación con los clientes) y la segunda es sobre si se trata de simple aplicación de herramientas o, por el contrario, se piensa en algo más profundo, de mayor valor, pero también con un necesario cambio cultural para poder llevarlo a cabo. Como veis a mi me salen seis escenarios:

  • Coordinación: Se trata tan sólo de hacer el trabajo en equipo más productivo utilizando las herramientas precisas para ello. Por ejemplo,  sustituir una comunicación caótica de contenidos a través del mail por otra mucho más eficaz a través del uso de un wiki.
  • Gestión Conocimiento: Aquí hay un componente de herramientas importante (etiquetación social por ejemplo), pero ya empieza a tener  más importancia el cambio cultural. Así, por ejemplo, es preciso convencer a las personas de la organización de que, hoy día, compartir información y conocimiento es más valioso, en gran parte de los casos, que retenerla para uno solo. En definitiva, acabar con el mito de que “la información es poder”.
  • Pertenencia: En este escenario la organización trata de conseguir de sus empleados un mayor sentimiento de pertenencia con respecto a la empresa que redunde en una mayor implicación, fidelidad, etc. a la organización. Por supuesto, las herramientas 2.0 siguen siendo necesarias (la aplicación de redes sociales en este contexto parece clara), pero estamos, sobre todo, ante un problema cultural con diferentes vertientes entre las que podemos destacar la necesaria democratización del acceso a la  información dentro de las organizaciones.
  • Escuchar: Escuchar a los clientes es un valor conocido para las empresas por lo que en este escenario sobre todo hablamos de herramientas que permitan a las organizaciones ser más eficaces en esa labor en el ámbito digital. Para ello pueden utilizar herramientas como la sindicación de contenidos.
  • Conversar: Ser capaz de conversar con los clientes requiere de la utilización de ciertas herramientas como por ejemplo, todo lo que tiene que ver con la blogosfera o la microblogosfera (twitter, etc.), pero ante todo la empresa precisa de asumir que la creación de contenidos y mensajes ha pasado a manos de los usuarios y que por lo tanto, la comunicación ha dejado de ser jerárquica y planificada  y tiene ahora forma de red  en la que la  transparencia es un actitud absolutamente necesaria.
  • Co-creación: En este escenario las herramientas a utilizar son muy variadas y, en muchos casos, muy específicas. Pero más allá de ellas, hay componentes en forma de valores muy importantes a incorporar a la cultura de la empresa, como la trascendencia de la inteligencia colectiva o la apertura de los derechos de propiedad.

Lógicamente, cada escenario de estos requiere de un pincel más fino para ir dándole forma pero, ¿os parece que los dos factores de ordenación tienen sentido? ¿y los escenarios?

Sanidad y Web 2.0 7 comentarios

Hoy he estado en Donosti charlando sobre con algun@s médicos sobre sanidad y 2.0. La conversación ha girado en torno a dos temas principalmente:

  • ¿Qué ocurre cuando el paciente utiliza intensamente la web social como fuente de acceso a información? En este apartado hemos analizado la dinámica de las principales comunidades de pacientes . ¿Qué puede/debe hacer el médico antes esta nueva realidad? Parece claro que debe guiar al paciente hacia aquellas comunidades de mayor fiabilidad (“recetar links“), pero también, cada vez en mayor medida, aprender a conversar en dichas comunidades con los pacientes. Como ejemplo de esto último le hemos echado un vistazo a Forumclinic. En todo caso, parece que este tipo de experiencias todavía se ven como lejanas entre los profesionales del ramo…
  • Otro aspecto que hemos tratado este mañana ha sido la forma de coordinar la información y el conocimiento de los médicos. En este punto, hemos analizado la utilidad de herramientas como los wikis o la etiquetación social. Parece que este segundo punto puede ser un punto de partida más sencillo por donde empezar la inmersión en las aguas “dospuntocéricas”. Así que en ello se han quedado…

Aquí os dejo las trasparencias que he utilizado como punto de partida, aunque como siempre la conversación ha seguido su propio camino (slideshare ha maltratado la presentación un poquito, por ejemplo los títulos, así que sorry).



La amenaza de la Cibercultura 8 comentarios

Ultimamente son varias las personas quE en un arranque de sinceridad me han reconocido que esto de la Web 2.0, Internet, etc. les produce angustia. Cuando hablo con ellas, y otras personas, percibo que entienden Internet como un invento….o una tecnología totalmente ajena a sus vidas. Entienden que es una revolución en marcha donde se está produciendo una actividad transformadora de lo social, económico, cultural, etc. Pero se muestran incapaces de sumarse a ella. Saben de la aparición de ese nuevo espacio social compartido donde sus posibilidades de aprendizaje, socialización, etc. se multiplican pero aún así no dan “el salto”.

¿Qué hay detrás de esta parálisis? Ciertamente muchas cosas;  por ejemplo es cierto que, como dice Juan Luis Azakarate , “hay tantas aplicaciones, tanto que mirar, vigilar, repasar, estar atento…“, que puede llegar a producir estrés. También es verdad que el miedo a lo desconocido juega su papel, pero, últimamente,  tras alguna conversación que otra con Lander Beloki, tenía la sensación de que lo que subyace en el rechazo a incorporarse a estas nuevas dinámicas tiene que ver más con un aspecto digamos que cultural. No tenía muy claro cómo dar forma a esta idea hasta que he leído a Joan Mayans en el libro Cultural digital y movimiento sociales. Y es que, en lugar de un Ciberespacio (ese lugar  compartido de acción social, económico, creativo, etc.) las personas perciben que existe una Cibercultura de la que no quieren/pueden  sentirse parte.  Así, como dice Mayans, “lo cibercultural…queda teñido de un cierto barniz distante, hasta cierto punto esotérico y críptico, vinculado[...]a contraculturas tecnófilas varias. Comúnmente se asocia la idea de cibercultura a una especie de tendencia cultural o estética, a un grupo más o menos cerrado alrededor de un cierto conocimiento tecnológico e incluso a una especie de estereotipo  freak/friki[...] La cibercultura sería pues algo propio de una determinado grupo, adquirida ésta de un modo deliberado, acumulativo y elitista, que serviría para construir, distinguir o identificar a este grupo, convirtiéndolo pues, en algo diferente.

Quizás, no lo se, algunos hemos puesto  demasiado énfasis en el concepto “valor” (con connotaciones claramente culturales) lo que ha producido la sensación de que hay que ser/estar de una determinada manera para compartir y disfrutar el ciberespacio. Tampoco ayuda el hecho de que, en sus orígenes, la red estuviera habitada básicamente por lo que la sociedad conoce como Hackers, dueños de un tipo de cultura muy definida. No lo se…

En todo caso, tenemos un bonito reto delante; ¿Cómo ayudar a las personas a superar la angustia que le produce este nuevo espacio digital compartido? La formación y la información serán imprescindibles para superar miedos e ignorancias pero alejarlo de una visión particular e intransferible que amenace los valores propios de cada persona puede ser también una buena idea.

Crowdsourcing e incentivos 2 comentarios

El término Crowdsourcing ha sido dado a conocer por Jeff Howe y hace poco Aitor nos escribía sobre ello en el blog de OBEA. En este post podíamos leer que el término Crowdsourcing “hace referencia a un modelo de colaboración diferente basada en la participación masiva de voluntarios y la aplicación de principios de autoorganización. Se trata por tanto de tomar un trabajo tradicional desarrollado por un agente y externalizarlo de manera pública a un gran grupo de personas. Otra definición bien pudiera ser la que aporta Soundbyte, que define el crowdsourcing como la aplicación de los principios del Open Source a sectores más allá del software“.

Daren C. Brabham, de la Universidad de Utah, esta llevando una serie de estudios de campo para buscar una respuesta a la pregunta de qué motiva a las personas a participar en proyectos de este tipo. En este post comienzo comentando el estudio que ha hecho sobre iStockphoto. Esta empresa es una agencia de fotos a la que una comunidad de fotógrafos amateurs suben las fotos que toman. Posteriormente los clientes de la agencia visitan la web de iStockphoto, se bajan las fotos que les interesan, pagando por ello una cantidad de la cual una pequeña parte revierte en el fotografo. Por lo tanto, para iStockphoto la clave reside en cómo generar un repositorio amplio de fotos a un precio muy competitivo, y lo resuelve distribuyendo la tarea clave de su negocio entre una comunidad amplia de personas.

Pero, ¿qué motiva a las personas a participar subiendo sus fotos a este servicio? Como se puede observar en la siguiente tabla, la oportunidad de ganar dinero, incrementar el propio potencial creativo y utilizar la comunidad como forma de canalizar la creatividad han sido las razones más elegidas por los fotógrafos.  El autor había planteado la tesis de que los motivadores  más importantes serían aquellos relacionados con la adquisión de nuevas habilidades, el reconocimiento de otros fotografos (ya que las fotos son valoradas y comentadas por otros usuarios) y la posibilidad de hacer redes entorno a la fotografía. Como señala Brabham “there is more work and more individual skill development taking place at iStockphoto than community-building, and it be assumed that many iStokers view the site as a place to make money than a place for friendship“.

¿Significa esto que el dinero es el motivador más importante en los procesos de crowdsourcing como sostiene el autor? Pues, depende. Obviamente si, como en este caso, de la participación de los fotografos la agencia se beneficia tan directamente, es lógico pensar que las personas quieran “una parte del botín”. Pero, en muchos otros procesos de crowdsourcing no hay una relación tan directa entre el objeto de participación y la explotación económica del mismo, es entonces cuando pueden tener más sentido incentivos más intangibles como: la genereación de redes, el sentimiento de creatividad, el sentimiento de pertenencia a una comunidad, etc.

Esta idea se sostiene en otros dos estudios; uno realizado sobre el servicio Innocentive y otro realizado sobre la comunidad Threadless. En los dos, los participantes señalan la recompensa monetaria como el motor principal de su comportamiento participativo y, en las dos comunidades también la explotación del objeto de participación es inmediata.

Además de este concepto de cercanía otro elemento a tener en cuenta, en mi opinión,  a la hora de elegir los incentivos a poner en juego es el impacto indirecto que queremos tener sobre la marca o la organización. Si apostamos por el dinero obviamente no vamos a generar mucha emoción, cercanía, etc. alrededor de nuestra marca y/o organización, mientras que si apostamos por motivadores como el sentimiento de comunidad, de pertenencia, de creatividad, etc. la relación de nuestros usuarios con respecto a nosotros puede derivar en algo más que una transacción, ¿no?, quizás ¿estamos construyendo una experiencia alrededor de nuestra marca?

Subir / Suscribirse a las nuevas entradas (RSS)