Afortunadamente a medida que pasa el tiempo, cada vez vamos teniendo más materiales y recursos alrededor del concepto de empresa abierta. El año pasado fue un hito importante ya que la publicación del libro nos permite, entre otras cosas, tener una colección de casos que podemos utilizar en cursos, ponencias, etc.
También desde el 2010 colaboramos con el proyecto Conocity de Josi Sierra, lo que nos permite disponer de recursos multimedia que facilitan la difusión de nuestras ideas. Y es que Conocity tiene por objetivo utilizar el formato vídeo y los mapas conceptuales para facilitar la tarea de acceder al conocimiento libre con una metodología que Josi lleva tiempo trabajando. Ya contábamos con un primer vídeo donde Julen explicaba qué entendemos por empresa abierta. Ahora, disponemos de un segundo vídeo donde desarrollamos un poquito más el término a través de sus elementos más importantes.
En definitiva, aunque tengamos la sensación de estar solo al comienzo del camino siento que avanzamos y nada puede ser más motivador que eso.
Sí, digo un balance, porque se pueden hacer muchos y algunos sólo serán posibles una vez hayamos digerido todo el material que se ha generado. A bote pronto, este fin de semana, sobre todo he pensado en dos contraposiciones que rodearon la jornada, pero que también están muy presentes en nuestra propia investigación.
Por un lado tenemos un debate entre aquellos que son muy críticos con el sistema económico empresarial actual y desearían que la economía abierta fuera un instrumento de cambio significativo. En la posición “contraria” estarían aquellos que ven los conceptos asociados a la empresa abierta como un instrumento para mejorar la competitividad y/o sostenibilidad de las empresas, o bien, como una forma de explorar nuevos modelos de gestión.
Seguramente la mayoría de las personas se sitúan en un punto intermedio de este espectro. No obstante, fue fácil comprobar la incomodidad “intelectual” que producían algunos discursos en función de la posición de cada uno. Pero no pasa nada, precisamente ese es uno de los objetivos de la jornada, confrontar ideas, experiencias, etc. divergentes para construir bases más sólidas. El debate iniciado por Maria ptqk y Amalio Rey es un reflejo enriquecedor de esto que intento transmitir.
Me gusto mucho como desde Platoniq resumían este debate en twitter “Escuchando sobre economía abierta: el juega y disfruta versus jugando al mus en el Titanic”
El otro debate gira sobre las posibilidades de aplicar, o no, nuestras ideas a empresas ya establecidas y que tienen cierto tamaño. ¿es posible “cambiar” organizaciones con una forma de hacer asentada y cerrada? o ¿la capacidad de cambio tiene su límite? Fueron bastantes las personas que me comentaron su certeza de que era muy difícil conseguir la apertura en empresas que llevan en el paradigma de lo cerrado muchos años. Sin embargo, otros opinaban que si no somos capaces de introducir estos conceptos en empresas con cierta representatividad difícilmente el paradigma de lo abierto va a ganar “legitimidad”. Como siempre será en algún punto intermedio donde nos encontremos la mayoría. No obstante, nosotros, en este momento, estamos más convencidos, y animados, para intentar desarrollar estas ideas en nuevos proyectos de emprendizaje.
Bueno, dos ejes de debates que sigan abiertos, ¡seguimos avanzando!
¡Hoy es un gran día! Nuestra investigación sobre Empresa Abierta se viste de gala para recibir la visita de unas 45-50 personas. Será en eutokia y sobre todo esperamos conseguir dos cosas; que sea una jornada divertida y agradable para tod@s y que además nos permita aprender un@s de otr@s.
Hacía mucho tiempo que teníamos ganas de hacer este evento, pero es ahora después de la publicación del libro de Economía Abierta cuando creemos que tiene más sentido. Nos hubiera gustado poder contar con más personas, pero nuestras humildes capacidades organizativas son un límite importante por ahora, ¡todo se andará!
Como siempre capítulo de agradecimientos especiales a la EOI, a MIK y a enpresagintza, y en general a tod@s los que leéis y comentáis en nuestros blogs, asistís a nuestros cursos, nos dais la confianza para trabajar en vuestras organizaciones, nos permitís compartir vuestros proyectos y conocimientos…
Bueno lo dejo que me emociono snif, snif…
Os dejo la presentación que utilizaré mañana para en 20-30 minutos situar el concepto de empresa abierta antes de dar paso a las ponencias.
En este segundo semestre mi actividad docente de grado se centra en LEINN (Grado de Liderazgo e Innovación de Mondragon Unibertsitatea). El formato elegido es el de taller, lo que significa que tenemos la “obligación” de hacer cosas, además de estudiar conceptos o repasar herramientas.
La temática del taller se centra en cómo debe ser la presencia de una empresa en la red. La gracia del asunto radica en que los estudiantes de este grado ya tienen empresas creadas, reales, que usan como vía de aprendizaje. Así que el enfoque es claro ¿de qué presencia en Internet dotamos a estas empresas? Dividiré el taller en cinco sesiones de trabajo que se complementarán con dedicación para atender las dudas y preguntas que irán surgiendo a medida que avance el taller.
El programa del taller será el siguiente (más o menos):
Nosotros, nuestra empresa e Internet: En este primer día nos presentaremos todos, veremos que proyectos empresariales hay en marcha y utilizando la matriz quéhaydelomio2.0 veremos que nos puede ofrecer Internet. Mi idea es también hablar de tendencias y cambios en todo este mundo digital.
Escuchar, somos todo orejas: En el segundo día pretendo repasar con ellos cómo generar un proceso de escucha activa en la red. Especial atención merecerá, por supuesto, el apartado de herramientas, con el tema RSS a la cabeza.
Colaborar, difícil pero posible: El tercer día veremos qué funciona y que no cuando ponemos en marcha software colaborativo tipo wiki. La participación es un bien escaso y por ello intentaremos identificar las claves para exprimirla.
Redes sociales, ¿qué hay de cierto?: Las redes sociales son un espacio cada vez más activo, así que pensaremos qué y para qué lo pueden utilizar cada uno de los proyectos empresariales allí presentes. Sospecho que el término clave de esta sesión será conversación.
Estrategia e Internet, el porqué de las cosas: Este último día debe servirnos para reflexionar sobre todo lo anterior y redactar un plan de acción en Internet. Seré bastante pelma y les insistiré en la necesidad de ligar los objetivos de la empresa con lo que hacen o piensan hacer en el mundo digital. Además este último día no debe servir para hablar de temas importantes: los contenidos y la forma de participación que les ofrecemos a nuestros interlocutores.
Bueno, aquí quedan escritas mis intenciones espero que tanto yo como los asistentes al taller disfruten del viaje.
Hace tiempo leí “Apocalípticos e Integrados” un libro de Umberto Eco que analiza como ante determinados avances en las tecnologías de la comunicación algunos (los apocalípticos se entiende) ven, sobre todo, amenazas, retrocesos y pérdida de capacidades y valores.
Internet tiene sus propios apocalípticos y esta semana pasada me he encontrado frecuentemente con ellos. Primero Nicholas Carr que ha estado promocionando su nuevo libro “Superficiales ¿qué está haciendo Internet en nuestra mentes” por España. Creo interesantes muchas de las ideas de este autor pero no comparto que Internet nos haga más estúpidos, nos uniformice o nos deshumanice. Tengo para mi que ahora se lee más que hace 15 años, y lo que es más importante, se consume información de una increíble variedad de fuentes. Además, como señalaba el propio Eco recientemente, la gente ahora escribe; quizás no sean grandes piezas pero sí al menos críticas y comentarios al contenido de los demás. Todo ello (más y más variada lectura y escritura) , facilita, en mi opinión, la emergencia de una conciencia más crítica que es todo lo contrario a la estupidez.
Más cerca, he oído esta semana pasada a Fernando Savater decir que “los blogs, facebook, etc. favorecen el narcisismo, el afán de exhibicionismo[...] hay una exageración de la importancia de la cotidaniedad“. En general, este es uno de los argumentos más queridos por muchas personas para minusvalorar Internet. Pero yo creo que todo este presunto ruido es bueno, que compartiendo, por humildes que sean, nuestros recursos, vivencias y creencias esperando recibir lo mismo a cambio perdemos, en parte, el miedo a los otros. José Carlos León citando un estudio del Instituto Max Planck de Biología Evolutiva los resume estupendamente “Una de las funciones que los estudiosos proponen es que cotillear constituye una forma de controlar la reputación de los otros, un aspecto esencial en la cooperación entre las personas”. Es decir, si queremos trabajar (colaborar en general) juntos necesitamos cimentar una base de confianza que la logramos no intercambiando sesuda información, sino preferentemente pequeñas noticias, “sucedidos” y opiniones personales sobre nosotros mismos. Es lo que se ha llamado siempre la “química entre las personas” y nada como la conversación informal para provocar, o no, su aparición. Por lo tanto, no es puro ego lo que nos impulsa a contar nuestras cosas sino también una necesidad social.
Creo que parte de todas estas críticas surgen al analizar Internet como otro canal más de información (como un libro, la televisión o un periódico) sin contemplar que se trata además de un espacio para la construcción de relaciones entre las personas. Es decir, cuando Savater escribe un libro no espera relacionarse con sus lectores yo, sin embargo, a través de este blog espero conectar contigo. Considerando este segundo prisma algunas críticas apocalípticas pierden gran parte de su razón aunque, siempre debamos alentarlas y escucharlas para no caer en la euforia por la euforia.