#eabierta18f, un balance
Sí, digo un balance, porque se pueden hacer muchos y algunos sólo serán posibles una vez hayamos digerido todo el material que se ha generado. A bote pronto, este fin de semana, sobre todo he pensado en dos contraposiciones que rodearon la jornada, pero que también están muy presentes en nuestra propia investigación.
Por un lado tenemos un debate entre aquellos que son muy críticos con el sistema económico empresarial actual y desearían que la economía abierta fuera un instrumento de cambio significativo. En la posición “contraria” estarían aquellos que ven los conceptos asociados a la empresa abierta como un instrumento para mejorar la competitividad y/o sostenibilidad de las empresas, o bien, como una forma de explorar nuevos modelos de gestión.
Seguramente la mayoría de las personas se sitúan en un punto intermedio de este espectro. No obstante, fue fácil comprobar la incomodidad “intelectual” que producían algunos discursos en función de la posición de cada uno. Pero no pasa nada, precisamente ese es uno de los objetivos de la jornada, confrontar ideas, experiencias, etc. divergentes para construir bases más sólidas. El debate iniciado por Maria ptqk y Amalio Rey es un reflejo enriquecedor de esto que intento transmitir.
Me gusto mucho como desde Platoniq resumían este debate en twitter “Escuchando sobre economía abierta: el juega y disfruta versus jugando al mus en el Titanic”
El otro debate gira sobre las posibilidades de aplicar, o no, nuestras ideas a empresas ya establecidas y que tienen cierto tamaño. ¿es posible “cambiar” organizaciones con una forma de hacer asentada y cerrada? o ¿la capacidad de cambio tiene su límite? Fueron bastantes las personas que me comentaron su certeza de que era muy difícil conseguir la apertura en empresas que llevan en el paradigma de lo cerrado muchos años. Sin embargo, otros opinaban que si no somos capaces de introducir estos conceptos en empresas con cierta representatividad difícilmente el paradigma de lo abierto va a ganar “legitimidad”. Como siempre será en algún punto intermedio donde nos encontremos la mayoría. No obstante, nosotros, en este momento, estamos más convencidos, y animados, para intentar desarrollar estas ideas en nuevos proyectos de emprendizaje.
Bueno, dos ejes de debates que sigan abiertos, ¡seguimos avanzando!


21 de febrero 2011 a las 12:26 :
Está claro que se da la polaridad.
Yo una vez más eliminaría el concepto “empresa” de la ecuación y lo dejaría en: “aquellos que son muy críticos con el sistema económico actual”. No quiero dar tanto centralismo a la empresa, para mi, ahí está uno de los principales problemas.
21 de febrero 2011 a las 12:39 :
[...] This post was mentioned on Twitter by David Sanchez Bote, MIK, S.Coop and Juanjo Brizuela, obea. obea said: [Nuevo post] #eabierta18f, un balance http://bit.ly/fWpOjj [...]
21 de febrero 2011 a las 13:32 :
David:
oye, personalmente no me he sentido en ningún momento “incomodo intelectualmente” con los planteamientos de María. Sus ideas son provocadoras y valientes, y eso me inspira. Otra cosa es que pensemos igual o no, pero ahí está lo interesante. Yo estoy dispuesto a escuchar, y también que me escuchen. La incomodidad a mí me entra cuando percibo “group-think” o pensamiento-de-grupo, cuando el pensamiento es uniforme, y todo el mundo repite lo mismo. Y también si hay atrincheramiento, porque eso no enriquece nadie. La charla endogámica me aburre mogollón, y no me apetece perder el tiempo en plan “tenemos-claro-lo-que-somos-y-contra-quienes-estamos”. Personalmente no veo ningun problema en que nos juntemos a hablar gente con posturas diferentes. La riqueza la vamos a encontrar ahí. La “economía abierta” es un laboratorio, y yo no descartaría de antemano a ninguna formula que se plantee con honestidad y respeto.
eMOTools, como sabes, es una “empresa” por llamarla de algun modo. Pero podria recibir cualquier otro nombre, es que me da lo mismo. La “diversidad empresarial” es enorme, y conviene reconocerla (la mejor prueba, desde mi punto de vista, es que ahí estemos metidos nosotros). Pero si de plano nos obsesionamos con la etiqueta del repositorio o contenedor, entonces ya estamos excluyendo, y no creo que ese sea el camino para el cambio.
un abrazo
21 de febrero 2011 a las 14:01 :
Es el contenedor empresa el que excluye, circunscribe, centraliza el debate a su alrededor. Yo por eso prefiero organización o comunidad (depende de lo que estemos hablando). Si voy a hablar de empresas (como forma jurídica), enteindo que voy a un foro con agentes relacionados con producir y distribuir productos y servicios y generar valor para el accionista. Por eso mismo no me gusta que los planes generales de innovación estén dentro de ministerios o departamentos de industria o ciencia y tecnología. La diversidad está muy bien, pero me permito un chistecillo: “En este tipo de contextos la diversidad es fundamental”, le dijo el león a la gacela.
21 de febrero 2011 a las 14:36 :
Hola David
Gracias por la primera valoración-reflexión de la jornada, fue muy grato poder participar. Creo que todos nos fuimos con gran sabor de boca, muy enriquecedor
@Amalio. Me gustan las cosas que explicabas en el taller, lo de explorar, buscar, vagabundear para encontrar e innovar. Lo que comentabas del renacimiento como época de creatividad total
@Ricardo Me siento identificado con lo que dices de la diversidad y con lo de hablar de organizaciones y comunidades
Un saludo a todos
Iván
21 de febrero 2011 a las 17:03 :
@Ricardo, entiendo lo que quieres decir, pero una organización también puede ser igual de depredadora que una empresa ¿no? más que en el nombre la diferencia está en los objetivos de los que la encabezan…de las misma forma hay empresas que no generan valor para el accionista, al contrario, reinvierten todos sus beneficios en los mismos proyectos en los que intervienen. Se trata de las empresas sociales que se definen en los libros de Yunnus por ejemplo.
@Amalio ya se que no estáis incómodos, lo que quería decir es que cuando escuchas algo que no compartes pues eso, te obliga a pensar más, a buscar mejores argumentos, etc. a eso me refería. Nuestro objetivo es precisamente inspirarnos con las ideas diferentes de los demás, y por lo debates que estamos teniendo seguro que lo conseguimos. Nos vemos pronto otra vez por Bilbao!
@ivan me gusto mucho tu ponencia, se nota cada vez lo tienes más claro
21 de febrero 2011 a las 17:08 :
Interesante reflexión David,
Yo creo que es bueno avanzar en todos los frentes. LA gran transformación la están protagonizando organizaciones de la periferia, pero cada vez hay más empresas que se acercan, tímidamente a ver qué está pasando. En la medida en que seamos capaces de encontrar un lenguaje común, avanzaremos en forma de pinza.
Crear nuevos modelos no es incompatible con intentar transformar lo que existe. Yo al menos me muevo en esa bipolaridad. Y hay veces que se hace la luz en mordor y entonces, todo parece posible.
Seguimos!
Gracias y saludos
21 de febrero 2011 a las 17:31 :
David, MJ, Ivan, Ricardo:

jjj… bueno el chiste, Ricardo. Tienes un humor que me parto, colega.
A ver:
@david: Totalmente de acuerdo con esto: “cuando escuchas algo que no compartes, te obliga a pensar mas, a buscar mejores argumentos”. ¡¡de eso se trata!! Y es que cabe la posibilidad de que un buen argumento ajeno termine cambiando mis propias premisas. Yo tengo muchas dudas, así que estoy abierto a eso. Pero si pienso una cosa la digo: el nombre del contenedor no es el problema, sino el contenido que le pongamos dentro.
@Ricardo: OK con que la conversación se desarrolle alrededor del contenedor “organización” o “personas organizadas”. A mí eso me parece más inclusivo que “empresa”. Por eso Julen, David y esta buena gente hablan de “Economía Abierta”. Insisto que el contenedor es puramente instrumental, porque como dice David, tambien se han cometido muchas aberraciones en nombre de “organizaciones” y “comunidades”. Pienso que la etiqueta “empresa” debe aceptarse como una alternativa más, pero integrando muchas otras. La diversidad es esencial, y no me cansaré de repetirlo. Que haya leones en la jungla es parte de la realidad. Negarlo es un embuste. Pero suena simplista, y bastante aburrido que en la selva solo haya gacelas. Para tanta pureza que a mí no me busquen. Los ecosistemas tienen eso, gacelas y leones conviven con muchas otras especies, y eso los hace más fuertes.
@Ivan: A mí tambien me gustó mucho tu ponencia, y coincido con David que se nota que lo tienes cada vez más metabolizado. Ya te dije que de oirte, se me ha quedado grabada en la cabeza la frase “año sabático”, y eso me tiene angustiado
@Odilas: Crear nuevos modelos es complementario con intentar transformar lo que existe, así que a arrimar el hombro. Yo desde luego quiero ser inclusivo…
21 de febrero 2011 a las 21:02 :
David, Amalio.
Un ecosistema es diversidad, mejor funciona cuanta más hay. Leones, gacelas, matorrales, truchas, bacterias, arañas, colibries, lagartijas, humanos, caracoles, hongos, liquenes, mala hierva… Organismos, organizaciones de todo tipo, las habrá buenas y malas, mejores y peores (tanto entre las empresas, como entre las ONGs, asociaciones, partidos políticos, comunidades de vecinos, etc).
Lo que me preocupa, es cuando para hablar sobre el ecosistema de la charca, se reúnen sólo los pescadores. O lo que también suele darse en los pastos de la innovación, lobos con piel de cordero.
21 de febrero 2011 a las 23:23 :
Este rifirrafe me hace pensar en la escisión que hubo en 1998 entre los defensores de la ética y filosofía del software libre y los que veían necesario enfocarse en el lado pragmático (beneficios técnicos y económicos): la iniciativa open source. ¿Será la empresa del procomún el equivalente del software libre, como parece que es la empresa abierta el equivalente del “open source”?. Susana
22 de febrero 2011 a las 13:26 :
Muy sugerente la pregunta Susana, seguro que le damos algunas vueltas en el grupo, gracias por compartirla!
25 de febrero 2011 a las 13:16 :
Me sumo al 100% al comentario de @Odilas. No hay dos frentes de trabajo sobre los que elegir trabajar: el nuevo emprendedor y el tradicional con potenical (o no) transformador. Pienso que abrir una organizacional “tradicional” es realmente complicado, pero pequeñas aperturas nos marcaran el proceso, y en ello ya podemos trabajar. Mientras, tener en nuestro entorno nuevos proyectos con arquitecturas y mentalidades diferentes, servirán también para orientarnos a todos en el camino.
Siendo positivos, la buena noticia es que trabajo en este sentido no nos falta