Open Source Ecology es una organización que se ha marcado un ambicioso objetivo: poner en manos de la sociedad todo el conocimiento necesario para que cualquier individuo pueda construirse las principales herramientas y la maquinaria imprescindible para poner en marcha iniciativas tan dispares como construir un edificio habitable o la puesta en marcha de una explotación agrícola. Ahora mismo la meta concreta es centrarse en el desarrollo de los 50 aparatos que se ven en la foto, que van desde una estación eólica hasta una máquina de fabricar ladrillos pasando por una ordeñadora automática (la lista completa de ellos junto con su descripción está accesible en este enlace). También he incluido un vídeo a continuación donde además de la descripción genérica del proyecto se pueden ver en funcionamiento a pleno rendimiento los prototipos de algunos de ellos.
Y todo ello bajo la filosofía Open Source (en este caso concreto Open Hardware), es decir, publican en su increíble wiki diseños 3D, esquemas y planos, videos explicativos, instrucciones de fabricación, presupuestos, manuales de uso…todo lo que necesites para hacerte tu propio tractor, por ejemplo.
La iniciativa busca potenciar la filosofía DIY (Do It Yourself), de forma que el usuario gane en capacidad de control y pueda modificar a su antojo cualquier herramienta. Otros aspectos a resaltar del proyecto son; el hecho de que los principios ecológicos y sostenibles estén en la raíces mismas de la iniciativa y que los desarrollos propuestos por esta comunidad sean entre 5 y 10 veces más baratos que comprar la misma maquinaria en el mercado. Esto último es una esperanza para aquellas zonas del mundo con menos recursos donde quizás sea posible que ellos mismos se hagan con las herramientas que necesiten en lugar de comprarlas a precio desorbitado a los países del primer mundo. En este punto vale la pena decir también que los rendimientos técnicos de los aparatos desarrollados hasta el momento son muy buenos y que no tienen nada que envidiar a lo que se oferta en el mercado. Además, todos ellos están pensados de forma muy modular, con filosofía muy de piezas de Lego, con lo que un mismo componente puede estar presente en muchos aparatos lo que facilita mucho el aprendizaje y el desarrollo de nuevas herramientas.
Todo este trabajo es desarrollado por una comunidad de cientos de personas (especialmente granjeros e ingenieros) que está creciendo día a día y que tiene su propio sistema de gobernanza por lo que parece. Es digno de destacar también que las herramientas colaborativas que están usando son muy poco sofisticadas; les basta con un wiki, un foro y un blog.
Recientemente han conseguido a través del crowdfunding (financiación colectiva o en comunidad) 63.573 $ a través de la aportación de 1384 personas. Así que las fuentes de ingresos también son bastante distribuidas y alternativas, aunque me da la impresión de que pronto se plantearán nuevas formas de financiación sin abandonar sus principios open source y DIY.
Así que estamos ante un proyecto que va dando pequeños pasos cada día y donde es fácil visualizar a través de la siguiente imagen cómo avanza (la imagen es una enlace que te lleva al lugar donde se actualiza el cuadro)
Realmente aún no se mucho de esta comunidad pero desde luego voy a seguirla la pista ya que me parece un estupendo ejemplo de economía abierta, ¿no os parece?
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Anexo (11/01/12)
La comunidad Open Source Ecology quiere abrir otro espacio para la creación de Open Hardware en Alemania, para lo que están buscando en ese país un grupo Core que genere comunidad y posteriormente actividad en torno al desarrollo del los productos y herramientas mencionados en el post. (más info)
Tenía pendiente desde hace ya algún tiempo dedicarle tiempo y cariño al tema del crowdfunding. Especialmente a Goteo, un proyecto impulsado por Platoniq, lo que me hace sentir por él especial credibilidad. En primer lugar creo que no está de más explicar qué es el crowdfunding, la financiación colectiva o la microfinanciación. Según puede leerse en las FAQ de Goteo
son formas de cooperación entre personas para reunir una suma de dinero con la que apoyar el desarrollo de una iniciativa concreta. De esta forma lo que se pretende es impulsar proyectos de modo colaborativo[...]Una alternativa o complemento a la financiación derivada de la administración pública o de la empresa privada, reactivando el papel co-responsable de la sociedad civil
Como puedes ver en la imagen yo he colaborado con el proyecto “move-commons” cuya descripción puede verse en el siguiente vídeo:
Personas con conocimiento, pasión y conectadas, estas tres variables pueden ser el comienzo de cambios importantes en muchos sectores.
Pongamos uno de los clásicos: el automóvil. En los USA han creado una empresa llamada Local Motors que apuesta por la comunidad como motor de diseño y desarrollo y por el Open Source como forma de no apropiarse en exclusiva del conocimiento generado en comunidad. El siguiente vídeo resume la filosofía de la empresa.
De entre todos los diseños colgados en la comunidad de Local Motors, ésta elige el ganador teniendo muy en cuenta los votos y valoraciones del resto de individuos. Una vez seleccionado el coche puedes seguir participando desarrollando el coche, es decir, eligiendo el chasis, los frenos, los interiores, etc. que llevará el coche. Una vez más el peso de la comunidad es determinante en la elección aunque la palabra final está en manos de Local Motors para asegurar la viabilidad del asunto.
Lo siguiente que puedes hacer es comprarlo. Sí, porque la idea es fabricar estos coches. Por ahora, la empresa es reciente, solo un modelo tiene asegurada su entrada en producción. Es el Rally Figther un coche pensado para el sur del país.
El coche se fabricará en Phoenix, porque la idea de la empresa es siempre fabricar en una escala lo más local posible. Así, por ejemplo, el coche de Alaska requerirá abrir una fabrica en Alaska y el de San Francisco, pues eso, allí mismo. Sólo se fabricarán 2.000 unidades de cada coche, pero lo realmente curioso es que si compras el coche (unos 60.000$ el Rally Fighter) tienes que montártelo tú en Phoenix (ver foto) con las herramientas que allí te dará Local Motors (siempre con la ayuda de las personas de la empresa). La idea es que no solo sea parte de la experiencia el participar en el diseño de tu coche sino que también fabricar tu propio coche sea algo cercano a ti. Para ello puedes llevarte algunos amigos y compartir espacio con otras personas que también estarán construyendo su coche (montar el coche lleva dos fines de semana de tres días cada uno de ellos).
Como es fácil de adivinar Local Motors no aspira a vender coches a millones. Su público tiene mucho que ver con los apasionados del motor que quieren tener un coche en el que han participado y que además está especialmente pensado para una necesidad o entorno específico. Es por lo tanto una iniciativa glocal; apuesta por la comunidad global (para hacernos una idea los ganadores de los últimos concursos son un rumano y un francés) pero para buscar una solución y un desarrollo local.
Por último, puedes participar en las modificaciones o extensiones del coche. Es decir, la comunidad, para cada modelo, diseña opciones para tunear (personalizar) el coche. Estas extensiones te las puedes bajar (el diseño para desarrollarlas se entiende) de la propia web de Local Motors e incorporarlas en tu modelo.
Todos los diseños, desarrollos, extensiones, etc. están licenciados con creative commons de forma que cualquiera puede hacer uso de los mismos. Esta fórmula es esencial a la hora de promover la cooperación entre los miembros de la comunidad (o dicho de otra forma; para no reinventar la rueda constantemente). En fin, seguimos en la búsqueda de iniciativas económicas que sobre la base de Internet innoven en su modelo de gestión y de negocio, ¿conoces alguna?
Forvo, es una comunidad que tiene por objeto lograr recoger la pronunciación de todas las palabras en todos los lenguajes del mundo. Y no van por mal camino ya que a día de hoy son casi 850.000 las palabras pronunciadas que alberga esta comunidad en más de 150 idiomas distintos.
Estas pasadas Navidades tuve la oportunidad de charlar con Israel y Félix dos de los promotores de esta comunidad. Y es que todo este trabajo de grabar todas estas pronunciaciones se hace de una manera distribuida por miles de usuarios en todo el mundo de forma voluntaria (en la fecha en la que escribo este post la comunidad tiene exactamente 107.001 usuarios). Sin duda este aspecto es relevante porque una de las cuestiones más interesantes de la iniciativa es que la voz de estas pronunciaciones es humana y no sintética lo que da lugar, por ejemplo, a comparar los distintos acentos con los que se habla un lenguaje en función de la geografía.
En nuestra conversación hablamos de muchos temas, pero especialmente de dos. Por un lado, de la típica pregunta que rodea siempre a este tipo de actividad colaborativa; ¿Por qué miles de personas invierten parte de su tiempo en introducir, sin contraprestación económica, la pronunciación de palabras? Resulta difícil especificar las causas pero algunas que apuntamos fueron: a las personas nos gusta colaborar y sentirnos parte de una acción colectiva, los usuarios sienten que están aportando a un proyecto donde el objetivo final (sumar todas las pronunciaciones) es más importante que cualquier tipo de lucro o logro personal, el formar parte de una iniciativa tan ambiciosa (all the words in the world. Pronounced), la facilidad de uso a la hora de grabar, descargar, etc, las pronunciaciones, cierto componente de juego al introducirse rankings y estatus diferentes en función del grado de participación y, finalmente, la utilidad percibida por muchas usuarios para sus propias necesidades.
Un segundo tema que tuvo mucha presencia fue el de la sostenibilidad de la iniciativa. Ante el crecimiento de la comunidad los promotores de Forvo descubren que la gestión de la misma les lleva cada vez más tiempo. Esto en sí es positivo porque, en primer lugar, les apasiona hacer cosas por y para Forvo y, en segundo lugar, es una señal de la relevancia de la misma. Para poder hacer sostenible esta dedicación, no obstante, es necesario encontrar un modelo de negocio que genere ingresos que puedan financiar la dedicación de estas personas. Y en ello andan en estos momentos. Desde luego son muchos los sectores, las empresas y las personas que han mostrado interés por el uso de estas pronunciaciones pero la idea no es cobrar por usarlas, ya que éstas tienen una licencia creative commons que da libertad para copiarlas, utilizarlas y distribuirlas (y esto no va a cambiar bajo ningún concepto). Quizás la solución pase por el desarrollo ad-hoc de aplicaciones y herramientas a partir de las pronunciaciones y funcionalidades técnicas presentes en Forvo.
En todo caso, Forvo ya es para mi uno de esos casos a seguir con atención para evaluar las posibilidades y limitaciones de una forma diferente de economía basada en la producción distribuida en comunidad.
El Smithsonian Institute, es una importante organización cultural norteamericana. Gestiona 19 museos, 9 centros de investigación y más de 130 millones de objetos…Sus museos en el centro de Washintong (National Air and Space Museum, American History Museum, etc.) son especialmente famosos en el mundo entero.
Y es que de la mano de Michael Edson, esta organización ha puesto en marcha lo que ellos llaman el Smithsonian Commons, una nueva estrategia de presencia en Internet que persigue, por un lado, ganar relevancia en el mundo digital y, por otro lado, promover el aprendizaje y la generación de conocimiento de una forma más eficaz. ¿Cómo lo van a hacer? Muy sencillo, van a crear un “commons“ (procomún en castellano). Es decir, podrán todos sus recursos (fotos, vídeos, textos, etc.) a disposición de los visitantes para que éstos puedan distribuirlos y, lo que es más importante, reutilizarlos libremente en sus propias creaciones a través de un licencia creative commons (¿has probado a utilizar una foto del prado por ejemplo? ¿has visto el pedazo de copyright que lleva?). De esta forma consiguen atraer a un mayor cantidad de personas que ya no solo ven al museo como un lugar para visitar, sino como un entorno donde encuentran herramientas y contenidos para su creatividad.
Pero, desde una perspectiva más tradicional, ¿esto recursos de alto valor no se podrían monetarizar? Pues la reflexión de esta institución es que esta estrategia sería poco eficaz…lo dicen en varios sitios: en Internet no es sostenible cobrar por el contenido…
We are going to make much more money with free and a large audience than by charging for transactions with a small audience[...] gradually we have to reduce our dependence from access and fees by aggregating visitors under a strong brand and offering sponsorships and other value services
(Smithsonian Commons es aún un prototipo pero se puede percibir la “pinta” que va a tener en videos como el siguiente)
Me interesa mucho el tema del libro electrónico, se unen en él lo digital, que me ocupa profesionalmente desde hace unos años, y el tema de la lectura que ocupa gran parte de mi tiempo libre. Así que suelo observar con mucho interés todo lo que llega a mis manos sobre este tema. Entre lo último que he leído está el informe elaborado por el Grupo de Trabajo sobre el Libro Electrónico. En él, tratan de dar voz a los principales agentes de la cadena de valor del sector del libro para identificar oportunidades y amenazas ante la digitalización del libro.
Desde el primer momento se identifica el problema “El problema es que la protección que ofrece nuestro ordenamiento jurídico es débil y esto dificulta el establecimiento de modelos de negocio de oferta legal en Internet“. Es decir, no se castiga con eficacia a quien distribuye copias ilegales por Internet. Además de la persecución, la otra opción sería identificar un modelo de negocio que permitiría distribuir gratuitamente o, a un precio mínimo, los libros digitales. Pero esta opción no tiene aún un modelo de negocio (modelo de ingresos diría yo) lo suficientemente eficaz como para convencer a los editores. En todo el estudio es constante la apelación a la necesidad de buscar este nuevo modelo de negocio que permita la distribución libre y legal de contenidos por la web pero, al mismo tiempo, en todo momento el texto destila pesimismo sobre esta posibilidad.
A pesar de todo esta incertidumbre los editores apuestan por la digitalización. Así el estudio ofrece cifras interesante como que el 80% de ellos tiene ya para el 2011 un proyecto de digitalización o que para ese mismo año tendrán el 32% de sus contenidos digitalizados y comercializándose. Además, la mayoría de los editores apuntan a un precio para el formato digital un 30% menor que el del libro físico.
Otros agentes también tienen voz y también están especialmente preocupados por los temas de la piratería y la falta de un modelo de negocio para la libre distribución de contenidos. No obstante cada cual busca su lugar en este nuevo mundo que se avecina. Así, lo libreros consideran que su papel de selección y recomendación de libros seguirá siendo necesario, aunque asumen que las habilidades requeridas para el oficio cambiarán bastante. Los distribuidores, que ya no tienen cosas físicas que mover, se ofrecen para ser “la plataforma independiente necesaria de distribución, así como el repositorio digital“. Los escritores mientras tanto, también están preocupados por lo nuevos modelos de contrato de cesión de derechos que deberán cambiar sustancialmente.
En general, me ha llamado la atención también una idea que se repite más de una vez en el texto “[los agente del sector] no creen que en la industria del libro se alcancen cotas de piratería similares a las producidas en la industria musical” parece que los lectores somos mejores personas que los oyentes de música en general ¿no? No se, esto me parece agarrarse a un clavo ardiendo la verdad. Además, si hay que elegir entre pagar un 30% menos pero ser legal o conseguirlo gratuitamente siendo ilegal sin consecuencias para uno mismo…muchos no se lo van a pensar me temo. Tampoco creo que la experiencia de lectura sea tan insatisfactoria en este nuevo medio como para renunciar a las ventajas añadidas que tiene.
En fin, echo de menos en el texto la mención y el análisis a nuevas alternativas editoriales, de distribución y de creación literaria que seguro que ya están en marcha. La noticia esta semana de la creación de un Spotify de los libros (24symbols) por ejemplo, es un indicador de que más allá de las tradicionales empresas del sector hay vida que puede traer aire fresco y enriquecedor a este mundo. O mucho cambian las cosas o me parece a mi que en la medida que bajen los precios de los e-readers, veremos un tráfico ilegal de libros que será la pesadilla de muchos.
Cuando decimos estas cosas la gente mira con cara rara, como si quisiera ver en tus ojos a un Fidel Castro de pacotilla. Por eso que pensadores del Managament tan reconocidos como Gary Hamel comparta tu opinión es todo un alivio. Hamel, que no es sospechoso de comunismo, ha escrito recientemente en su blog que necesitamos un nuevo capitalismo, uno en el que el futuro siga siendo un lugar habitable…
Para ello señala la necesidad de echar abajo una serie de principios tóxicos sobre qué son los negocios, a qué intereses sirven y cómo se crea valor. Más concretamente los viejos principios a superar serían:
El paradigma por el que el objetivo de un negocio es hacer dinero (en lugar de mejorar el bienestar humano de manera económicamente eficiente).
Los líderes empresariales sólo pueden ser considerados responsables de los efectos inmediatos de sus acciones (y no por las consecuencias de segundo y tercer orden en su búsqueda decidida de crecimiento y rentabilidad).
Los ejecutivos deben ser evaluados y compensados sobre la base de las ganancias a corto plazo (y no sobre la base de la creación de valor financiero y social a largo plazo).
La forma de establecer credenciales sociales de una empresa es a través de declaraciones de misiones altruistas pero huecas, de productos verdes solo por fuera y de un abultado presupuesto de RSE (en lugar de a través de un compromiso inquebrantable y de sacrificio para hacer lo correcto).
La principal justificación para “hacer el bien” es que ayuda a hacerlo bien desde el punto de vista de resultados económicos para la empresa (la consecuencia: una empresa debe hacer el bien cuando hay un lado financiero positivo y algo menos, o nada, cuando no lo hay).
Los clientes se preocupan mucho más sobre la relación calidad-precio que de los valores implicados en la elaboración y venta del producto.
Los clientes de una empresa son las personas que compran sus servicios (en lugar de todos aquellos cuyas vidas se ven afectadas por sus acciones).
Es legítimo que una empresa para ganar dinero pueda explotar la ignorancia de su cliente, exagerando los beneficios del producto o limitando sus opciones como ciudadano.
El poder de mercado y la influencia política son formas aceptables de lucha contra una tecnología punta o un competidor no convencionales.
Los negocios son acerca de la ventaja, el enfoque, la diferenciación, la superioridad y la excelencia (y no sobre el amor, la alegría, el humor, la belleza y la justicia)
Casi nada al aparato, amigo Hamel
En fin, para este influyente pensador económico aquellos líderes que sólo entienden sus negocios como un hecho económico y no social, tarde o temprano, serán dejados en fuera de juego por la sociedad del siglo XXI. ¡Amen!
Veo difícil convencer a muchos sobre estas ideas pero algunas pinceladas de todo ello ya se ven en la realidad, lo cual ayuda bastante también. Así, tenemos el ejemplo de la empresa energética nórdica Vattenfall. Esta compañía anima y premia el ahorro de energía, y consecuentemente la disminución en el consumo de su producto, a través de una campaña donde juegan un papel muy importante conceptos como diversión y social. Ahí va un vídeo sobre esta campaña.
Kaboom! es una empresa situada en Washington con cerca de 80 empleados y sin ánimo de lucro. Recientemente el Monitor Institute ha publicado un caso acerca de esta organización que creo merece la pena compartir.
Lo primero especificar la misión de esta empresa: construir parques de juego (con columpios y esas cosas) para niños en USA, especialmente en los barrios más desfavorecidos de las grandes ciudades. El modelo de ingresos de esta organización se basa en lo que ellos llaman “fee for service“. Se trata de que cada parque construido esté esponsorizado por compañías locales especialmente. Éstas buscan básicamente publicidad, reconocimiento de marca, imagen, etc. y KaBoom! con el dinero recaudado gestiona y ejecuta todo el proyecto.
Lo primero que me llamó la atención de esta empresa social (¿cuarto sector?) es que el propósito es divertido, atractivo, alegre…saliendo así de las temáticas más duras en las que están inmersas muchas organizaciones de este tipo (pobreza, discapacidad, etc.) Además, creo que es un propósito importante ya que contar con recursos para el juego es imprescindible para el desarrollo de un niño (quiero suponer). Lo segundo, es el esfuerzo de esta compañía por hacer su actividad menos comercial y más centrada en el compromiso comunitario. La explicación de esta última frase se justifica por tres cosas:
En primer lugar, la comunidad que va a recibir el parque debe aportar el 10% de los costes de la construcción del mismo. Pero esto no es lo más importante, lo que más llama la atención es que KaBoom! involucra a las personas de la comunidad (y en ocasiones a los trabajadores de las empresas financiadoras) en la construcción del parque como se puede ver en el vídeo. (normalmente poner el parque en marcha supone “sólo” un intenso día de trabajo) Contando con el trabajo voluntario de estas personas se consigue por una parte reducir los costes de desarrollo del parque e, indirectamente, incrementar el capital social entre los vecinos del barrio para acometer otro proyectos y decisiones de forma más colaborativa.
Por último la empresa ha dado un paso más allá y ha entendido que, realmente, tampoco es que ella misma haga mucha falta para construir los parques. ¿Por qué no dejar que las propias comunidades se autogestionen y sin necesidad de la empresa, que puede ser un cuello de botella realmente, construyan su propio parque? La pregunta que se hizo recientemente KaBoom! ha sido ¿cómo puedo yo “emponderar” a estas personas para que sean autosuficientes? La estrategia de la empresa ha sido construir una serie de herramientas basadas en su experiencia y conocimiento (con una especie de filosofía open source), que se pueden encontrar en su página web dentro de la pestaña “build a playspaces“. Éstas explican y facilitan todas las actividades a realizar para la construcción de un parque desde la movilización de la comunidad hasta los problemas logísticos y técnicos, pasando por la búsqueda de financiación. Los resultados son bastante esclarecedores; durante el año 2009 se han construido 1600 parques de esta forma, casi tantos como los que había construido la organización en sus 16 años de existencia anteriores.
A mi este caso me ha sugerido algunas cosas:
Muchas empresas hubieran considerado la posibilidad de “emancipar” (es que no aguanto la palabra emponderar) a su comunidad como una canibalización de su propio modelo de negocio. Realmente, creo que KaBoom! ha podido hacerlo porque sus indicadores de impacto social son más importantes que los económicos (como corresponde a una empresa del cuarto sector). En otras palabras, que haya más parques ha prevalecido por encima de que sea la propia empresa quien los construya y capitalice.
KaBoom! ha mirado alrededor y ha visto potenciales colaboradores y no competidores. Con esta visión ha analizado qué herramientas eran interesantes para fortalecer las posibilidades de cooperación con ellos y ha realizado el esfuerzo para desarrollarlas.
El núcleo de acción de la empresa (construir parques) queda en entredicho ya que una nueva organización (las comunidades locales) la ha sustituido en ese cometido. ¿cuál es la labor principal de la compañía a partir de este momento? A mi entender su futuro pasa por centrarse en tres caminos: cuidar el propósito social explicando la importancia del juego en la infancia y la necesidad de cuidarlo y protegerlo, gestionar la comunidad para conectar a las comunidades locales (y a las personas que las integran por supuesto) entre sí para seguir colaborando y aprendiendo unas de otras y desarrollar las herramientas de “creación de parques” como si de un bien público se tratara (es decir, creadas entre muchos para ser usadas libremente por otros muchos también) incluyendo cada vez más el conocimiento de los miembros de las comunidades locales.
Si cambia la actividad central seguro que deben cambiar también la estructura organizativa, el conjunto de capacidades a desarrollar, el modelo de ingresos (tiene toda la pinta de que sean las comunidades locales las que terminen financiando a Kaboom!) , et. etc. Desde luego todo un reto para KaBoom!
En fin un caso interesnte y bastante singular del que hay más infrmación en los links que he ido dejando.
-Y pensar que algo parecido hemos pensado nosotros pero con las pistas de monte durante años! ¿te acuerdas? -
Hemos acabado el estudio sobre el sector de la economía abierta y me gustaría hacer un par de post a modo de balance. En este primero trataré de exponer, muy brevemente, algunas lecciones de las empresas que me ha tocado analizar. En un segundo post, intentaré definir qué es una empresa abierta para mi a día de hoy.
El trabajo de campo lo hemos realizado entre los meses de Abril y Mayo. Sabíamos que no existe “la empresa abierta” pero sí que pensábamos que había algunas organizaciones que mostraban características parciales que nos interesaba investigar. En mi caso, he dedicado especial atención a nueve de ellas; son las que enumero a continuación junto con una “lección” que me he llevado de ellas:
Naider es un modelo de empresa basada en la confianza, la libertad, el compromiso y la corresponsabilidad. Su funcionamiento diario demuestra que no es necesario hiperorganizar con normas, reglas y jerarquías para contar con un funcionamiento eficaz. Coordinarse de manera natural y humana, sobre la base de los proyectos personales de cada miembro de la organización es un gran atractivo, a mis ojos, de esta empresa.
Irontec nos ha permitido introducirnos en el mundo de los bienes públicos; en este caso del software libre. Cómo conjugar un modelo de negocio sostenible al mismo tiempo que se construye un bien de utilidad, uso y explotación pública es, sin duda, uno de los aspectos básicos a tratar en el sector de la economía abierta.
Caja Navarra y su modelo de Banca Cívica es un estupendo ejemplo de cómo la descentralización de la toma de decisiones (en este caso hacia los clientes) y la transparencia, crean espacios de pertenencia, colaboración, referencialidad, etc. de alto valor económico y social.
Safe Creative, muestra varios puntos de interés. No obstante, me quedo con la idea de cómo se relacionan con su comunidad de más de 30.000 usuarios para desarrollar su producto de manera constante. Extraer, a la vez que aportar, valor de una comunidad es sin duda una de las capacidades clave de la empresa abierta.
Platoniq nos devuelve al dominio de los bienes públicos para mostrarnos cómo crear dinámicas de cooperación sostenibles al lograr que todos los agentes obtengan un valor económico a cambio de su participación en la construcción de recursos explotables por toda la comunidad.
Yproductions es el caso en el que queremos destacar cómo son y cómo es posible construir entornos de colaboración más valiosos que las dinámicas de rivalidad en las que se basan las relaciones entre empresas actualmente.
Tuxbrain y su fascinante mundo de hardware libre nos ha dado la oportunidad de profundizar en las relaciones de valor que la empresa puede establecer con comunidades de usuarios avanzados ya establecidas de antemano.
Osoa, recientemente integrada en la cooperativa del grupo MONDRAGONMatz Erreka, y su apasionante mundo de ingeniería de tecnologías de apoyo a las personas discapacitadas (¿o son los entornos los que están discapacitados?) nos ha dado la oportunidad de hablar de la emergencia del cuarto sector y de la empresa con propósito social.
I2BC, el Instituto para la Innovación y el Bienestar Ciudadano, nos ha servido para entender mejor las posibilidades y dificultades de incorporar a los ciudadanos al centro de los procesos de innovación. Lograr un apropiado balance entre conocimiento experto y profano dentro de un mismo espacio de innovación resulta clave para el éxito de esta interesante organización malagueña.
Para finalizar un mensaje de gratitud a todas las personas que nos han atendido durante esta investigación contestando preguntas complejas que requerían de cierto tiempo de reflexión.
Si hace un tiempo era el caso LEGO y el concepto de innovación abierta lo que más me ocupaba, ahora es el caso Mozilla y la innovación abierta lo que me está tocando presentar bastante.
Para explicar el caso utilizo, básicamente, dos recursos. Por un lado, la entrevista a Mitchell Baker (CEO de Mozilla) que publicó hace ya algún tiempo McKinsey Quarterly, y por otro lado un conjunto de transparencias que intentan organizar evidencias (la mayoría sacadas de la web de Mozilla) que muestran porque consideramos a esta organización como un ejemplo claro y didáctico de empresa abierta. Obviamente, no tratamos de convencer a las empresas de que mañana tienen que parecerse a Mozilla, tan solo pretendemos generar debate sobre algunos aspectos de la gestión de nuestras organizaciones con el objetivo de crear un ánimo de cambio e innovación en ellas.
Básicamente la idea que traslado es que cinco son las principales características que hacen abierta a esta organización:
Proposición de valor: Firefox (principal producto de esta empresa) es competitivo al mismo tiempo que persigue un propósito social: hacer de Internet un espacio abierto, público y accesible. Este fin está interiorizado plenamente en todas las acciones y decisiones de la organización.
Participación: El 40% del código de Firefox está desarrollado por personas no pertenecientes a la empresa en sí, y lo hacen de manera voluntaria y altruista ¿Cuáles son las claves de esta dinamicidad? Intento presentar evidencias que hablan de variedad de formas de participación, incentivos, recursos creativos, propósito, etc.
Transparencia: Mozilla es una organización intensiva en comunicación. Cuenta con más de 400 blogs que relatan lo que sucede a cada momento en cada uno de los procesos (una vez más, no todos ellos escritos por personas de Mozilla). Además sus directivos también blogean y es increíblemente transparente con todo lo que tiene que ver con sus decisiones financieras.
Gobernanza: ¿Cómo se organiza la inteligencia colectiva para desarrollar de manera eficaz un producto tan complejo como Firefox? A mi me gusta mucho la frase que utiliza la propia gente de Mozilla cuando se les realiza esta pregunta “Mozilla no es una democracia”. En su lugar tenemos otros conceptos organizativos interesantes como subsiedariedad, modularidad, meritocracia o dictador benevolente.
Modelo financiero: Mozilla da gratis su producto así que ¿De dónde provienen los ingresos para soportar su actividad (más de 200 empleados)? Aquí analizamos su acuerdo con google, verdadero sustento de la compañía. Además aprovechamos para hablar de que quizás sea un buen momento para todos de analizar nuevos modelos de ingresos.