Tengo un cariño especial por Delicious, lo reconozco. Creo que es de los primeros servicios y/o aplicaciones que empecé a usar y desde entonces ya han pasado casi 2.500 favoritos. Ha sido una aplicación que ha estado muchos años congelada, sin aparentes cambios en los servicios o la estética que ofrecía. Por eso cuando Yahoo la vendió a Avos pensé que podía ser una buena noticia, ya que unos nuevos dueños seguro que desearían desarrollar las potencialidades de la herramienta.
Y, por ahora, así ha sido. La estética ha cambiado de forma evidente pero, lo más importante, es que ya comienzan a verse nuevas funcionalidades. Entre ellas las stacks, una estupenda idea para sacar más partido de los enlaces con la lógica de las ya familiares playlist (ver vídeo).
Por ahora he abierto tres stacks (acabo de hacerlo así que no hay muchas cosas aún dentro de ellas), aunque seguro que no tardaré en añadir nuevas…Una ventaja importante es que si vas a guardar un enlace como favorito el añadirlo a una stack no supone ningún esfuerzo extra, es prácticamente automático. No obstante mi idea es que estas stacks no tengan mucho movimiento, son una especie de los favoritos de mis favoritos.
Empresa Abierta:Aquí voy a ir incluyendo enlaces que entiendo ayudan a comprender y a seguir nuestra investigación sobre empresa abierta
Organizaciones a la sombra de comunidades:En esta playlist me gustaría recoger los casos de empresas, ONGs, instituciones, u otro tipo de organizaciones cuyo funcionamiento, actividad, resultados, conocimientos, innovación, etc. están muy ligados a una comunidad en algún ámbito de su actuación. También se incluyen casos de comunidades que devienen en organizaciones al buscar alternativas para su sostenibilidad por ejemplo.
Artículos, estudios y evidencias “Organizaciones a la sombra de comunidades”: En esta stack incluiré por un lado artículos y estudios académicos sobre la relación entre comunidad y organización y por otro lado evidencias de cómo se concretan en la realidad aspectos que vamos estudiando en la teoría.
A mi las stacks me parecen interesantes ya que no todo lo que guardo como favorito es igual de importante, ni considero que tenga el mismo interés para las personas que quieran saber más de los temas en los que andamos. Es decir, si alguien quiere seguir todo lo que guardo sobre “Empresa Abierta” puede seguir la etiqueta, pero si solo quiere ver lo que considero más relevante en este tema puede suscribirse a la stack. Para mi mismo, las stacks son también algo que aportan valor; el tener un conjunto de enlaces seleccionados ayuda a encontrar las cosas más fácilmente y a reutilizarlas de forma más natural en cursos e investigaciones.
La más importante; creo que es imprescindible que las stacks puedan ser colaborativas. Es decir, que yo pueda invitar a más personas a añadir enlaces a cualquiera de mis stacks.
Otra forma importante de cooperar es la sugerencia, estaría genial que otros usuarios pudieran proponerme otros enlaces para que posteriormente yo pudiera decidir si los incluyo en la stack o no.
También sería genial si al incluir un enlace en una stack se visualizará en que otras stacks se encuentra también. De esta forma sería más sencillo encontrar otras stacks interesantes a seguir.
A la manera de los planetas de blogs de los que tanto se hablaba antaño, me resultaría interesante poder crear planetas de stacks.
Otra cuestión a mejorar es la edición de la descripción de la stack, que ahora mismo es muy limitada.
También me gustaría que cada vez que añadiese un enlace a una de mis stacks, se twitteara en mi cuenta y con un determinado hashtag.
¡Una aplicación decente para Android!
Otra cosa que me aportaría valor sería el que pudiera crear una stack que se alimentaría de mis suscripciones a otras staks.
Supongo que la gente de Avos, que ya tienen mucho dinero de su venta de Youtube a Google, se lo estará pasando “pipa” cambiando de arriba a abajo el servicio, pero, aunque solo sea por el reto que supone, querrán tener un modelo de ingresos que haga sostenible la “aventura” aunque sea a medio y largo plazo. Así que por ahí va mi noveno deseo; que encuentren la forma de hacer delicious económicamente viable sin recortarnos las prestaciones actuales.
Por último, qué bueno sería si fueran contando hacia dónde están dirigiendo sus esfuerzos para mejorar las stacks a corto y medio plazo (además de anunciar las novedades que entran en funcionamiento). De esta forma podríamos adelantarnos y tomar decisiones más eficaces sobre cómo organizarlas teniendo en cuenta las funcionalidades que tendremos en el futuro.
Por cierto, un último deseo, ¡Feliz Año!
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Anexo (22/01/2012)
Dos de mis “peticiones” han sido escuchadas: stacks colaborativas y sugerencias de links: http://blog.delicious.com/2012/01/stacks-go-social/
Hace unos días Jon Sáez y Odilas me pidieron que les hablara de mi visión sobre la empresa del procomún para el proyecto Managing XXI . La intención era contar lo que ya había escrito en este mismo blog en una serie de tres posts allá por el mes de Abril (aquí, aquí y aquí). Del formato vídeo lo que me resulta más difícil es que no puedes reflexionar tanto como en el escrito lo que comunicas, lo que hace que a veces no te quedes muy convencido de cómo has planteado las cosas. En fin, que de todo hay que aprender
Cuando nos acercamos a las empresas e instituciones todas tienen claro lo de la tecnología y el proceso. Es decir, son conscientes de que van a necesitar usar nuevas herramientas para sobre ellas aplicar nuevas tareas, procedimientos, políticas y normas de socialización con sus (potenciales) clientes. Incluso asumen, con resignación pero lo hacen, la necesidad de formarse y adaptarse a “nuevos” valores (conversación de igual a igual, ciertos niveles de transparencia, etc.) Sin embargo, nos estamos encontrado con que el problema es que este pretendido (y no siempre logrado) cambio hacia el exterior tiene que tener también su reflejo en el interior de la empresa y es ahí donde empiezan a fallar las cosas. Michael Brito lo dice muy clarito en su post:
“Many organizations are trying desperately to humanize their brand, they are failing to understand that they need to humanize their business first.”
Y es que con actitudes muy poco 2.0 hacia dentro, es difícil mostrar una cara social y humana hacia fuera con un mínimo de coherencia. Por ejemplo, si la toma de decisiones en el interior de una empresa es jerárquica y centralizada, resultará difícil que las personas de esa empresa interactuando en las redes sociales se atrevan a tomar las iniciativas necesarias para mantener una conversación fluida, de valor y eficaz con sus visitantes. Es una cuestión de falta de confianza y miedo a las represalias lo que no permite muchas veces una interconexión más ágil quedándose las personas esperando “a ver que dicen los de arriba que yo por si acaso no me muevo”.
De igual manera si es una organización existe la cultura de no compartir información de forma natural hacia dentro, difícilmente las personas de esa organización presentes en Internet lo harán hacia fuera. Al contrario, aunque sea de forma inconsciente tenderán a ocultar toda la información posible, cayendo en una comunicación corporativista y de poco valor añadido.
Así que si te planteas ser más social, revisa primero algunas de estas funciones, y otras que se me quedan en el tintero, en tu propio negocio y analiza si son coherentes con la cultura de los medios sociales, no vaya a ser que comiences la casa por el tejado:
Modelo organizacional
Cultura
Comunicación interna
Sistema de toma de decisiones
Motivación y empoderamiento de los trabajadores
Dinámicas de colaboración y trabajo cooperativo
Actitudes respecto a la propiedad del conocimiento y la difusión de la organización
Accesibilidad a espacios y herramientas en Internet
En resumen, si quieres cambiar hacia fuera de verdad, de forma que obtengas resultados valiosos de tu estancia en las redes digitales, ten por seguro que primero tienes que cambiar hacia dentro. Termino con otra estupenda frase de Michael Brito que suscribo:
“I am a firm believer that a company cannot have effective conversations with their customers unless they can have effective conversations internally first”
Personas con conocimiento, pasión y conectadas, estas tres variables pueden ser el comienzo de cambios importantes en muchos sectores.
Pongamos uno de los clásicos: el automóvil. En los USA han creado una empresa llamada Local Motors que apuesta por la comunidad como motor de diseño y desarrollo y por el Open Source como forma de no apropiarse en exclusiva del conocimiento generado en comunidad. El siguiente vídeo resume la filosofía de la empresa.
De entre todos los diseños colgados en la comunidad de Local Motors, ésta elige el ganador teniendo muy en cuenta los votos y valoraciones del resto de individuos. Una vez seleccionado el coche puedes seguir participando desarrollando el coche, es decir, eligiendo el chasis, los frenos, los interiores, etc. que llevará el coche. Una vez más el peso de la comunidad es determinante en la elección aunque la palabra final está en manos de Local Motors para asegurar la viabilidad del asunto.
Lo siguiente que puedes hacer es comprarlo. Sí, porque la idea es fabricar estos coches. Por ahora, la empresa es reciente, solo un modelo tiene asegurada su entrada en producción. Es el Rally Figther un coche pensado para el sur del país.
El coche se fabricará en Phoenix, porque la idea de la empresa es siempre fabricar en una escala lo más local posible. Así, por ejemplo, el coche de Alaska requerirá abrir una fabrica en Alaska y el de San Francisco, pues eso, allí mismo. Sólo se fabricarán 2.000 unidades de cada coche, pero lo realmente curioso es que si compras el coche (unos 60.000$ el Rally Fighter) tienes que montártelo tú en Phoenix (ver foto) con las herramientas que allí te dará Local Motors (siempre con la ayuda de las personas de la empresa). La idea es que no solo sea parte de la experiencia el participar en el diseño de tu coche sino que también fabricar tu propio coche sea algo cercano a ti. Para ello puedes llevarte algunos amigos y compartir espacio con otras personas que también estarán construyendo su coche (montar el coche lleva dos fines de semana de tres días cada uno de ellos).
Como es fácil de adivinar Local Motors no aspira a vender coches a millones. Su público tiene mucho que ver con los apasionados del motor que quieren tener un coche en el que han participado y que además está especialmente pensado para una necesidad o entorno específico. Es por lo tanto una iniciativa glocal; apuesta por la comunidad global (para hacernos una idea los ganadores de los últimos concursos son un rumano y un francés) pero para buscar una solución y un desarrollo local.
Por último, puedes participar en las modificaciones o extensiones del coche. Es decir, la comunidad, para cada modelo, diseña opciones para tunear (personalizar) el coche. Estas extensiones te las puedes bajar (el diseño para desarrollarlas se entiende) de la propia web de Local Motors e incorporarlas en tu modelo.
Todos los diseños, desarrollos, extensiones, etc. están licenciados con creative commons de forma que cualquiera puede hacer uso de los mismos. Esta fórmula es esencial a la hora de promover la cooperación entre los miembros de la comunidad (o dicho de otra forma; para no reinventar la rueda constantemente). En fin, seguimos en la búsqueda de iniciativas económicas que sobre la base de Internet innoven en su modelo de gestión y de negocio, ¿conoces alguna?
En este segundo semestre mi actividad docente de grado se centra en LEINN (Grado de Liderazgo e Innovación de Mondragon Unibertsitatea). El formato elegido es el de taller, lo que significa que tenemos la “obligación” de hacer cosas, además de estudiar conceptos o repasar herramientas.
La temática del taller se centra en cómo debe ser la presencia de una empresa en la red. La gracia del asunto radica en que los estudiantes de este grado ya tienen empresas creadas, reales, que usan como vía de aprendizaje. Así que el enfoque es claro ¿de qué presencia en Internet dotamos a estas empresas? Dividiré el taller en cinco sesiones de trabajo que se complementarán con dedicación para atender las dudas y preguntas que irán surgiendo a medida que avance el taller.
El programa del taller será el siguiente (más o menos):
Nosotros, nuestra empresa e Internet: En este primer día nos presentaremos todos, veremos que proyectos empresariales hay en marcha y utilizando la matriz quéhaydelomio2.0 veremos que nos puede ofrecer Internet. Mi idea es también hablar de tendencias y cambios en todo este mundo digital.
Escuchar, somos todo orejas: En el segundo día pretendo repasar con ellos cómo generar un proceso de escucha activa en la red. Especial atención merecerá, por supuesto, el apartado de herramientas, con el tema RSS a la cabeza.
Colaborar, difícil pero posible: El tercer día veremos qué funciona y que no cuando ponemos en marcha software colaborativo tipo wiki. La participación es un bien escaso y por ello intentaremos identificar las claves para exprimirla.
Redes sociales, ¿qué hay de cierto?: Las redes sociales son un espacio cada vez más activo, así que pensaremos qué y para qué lo pueden utilizar cada uno de los proyectos empresariales allí presentes. Sospecho que el término clave de esta sesión será conversación.
Estrategia e Internet, el porqué de las cosas: Este último día debe servirnos para reflexionar sobre todo lo anterior y redactar un plan de acción en Internet. Seré bastante pelma y les insistiré en la necesidad de ligar los objetivos de la empresa con lo que hacen o piensan hacer en el mundo digital. Además este último día no debe servir para hablar de temas importantes: los contenidos y la forma de participación que les ofrecemos a nuestros interlocutores.
Bueno, aquí quedan escritas mis intenciones espero que tanto yo como los asistentes al taller disfruten del viaje.
Hace tiempo leí “Apocalípticos e Integrados” un libro de Umberto Eco que analiza como ante determinados avances en las tecnologías de la comunicación algunos (los apocalípticos se entiende) ven, sobre todo, amenazas, retrocesos y pérdida de capacidades y valores.
Internet tiene sus propios apocalípticos y esta semana pasada me he encontrado frecuentemente con ellos. Primero Nicholas Carr que ha estado promocionando su nuevo libro “Superficiales ¿qué está haciendo Internet en nuestra mentes” por España. Creo interesantes muchas de las ideas de este autor pero no comparto que Internet nos haga más estúpidos, nos uniformice o nos deshumanice. Tengo para mi que ahora se lee más que hace 15 años, y lo que es más importante, se consume información de una increíble variedad de fuentes. Además, como señalaba el propio Eco recientemente, la gente ahora escribe; quizás no sean grandes piezas pero sí al menos críticas y comentarios al contenido de los demás. Todo ello (más y más variada lectura y escritura) , facilita, en mi opinión, la emergencia de una conciencia más crítica que es todo lo contrario a la estupidez.
Más cerca, he oído esta semana pasada a Fernando Savater decir que “los blogs, facebook, etc. favorecen el narcisismo, el afán de exhibicionismo[...] hay una exageración de la importancia de la cotidaniedad“. En general, este es uno de los argumentos más queridos por muchas personas para minusvalorar Internet. Pero yo creo que todo este presunto ruido es bueno, que compartiendo, por humildes que sean, nuestros recursos, vivencias y creencias esperando recibir lo mismo a cambio perdemos, en parte, el miedo a los otros. José Carlos León citando un estudio del Instituto Max Planck de Biología Evolutiva los resume estupendamente “Una de las funciones que los estudiosos proponen es que cotillear constituye una forma de controlar la reputación de los otros, un aspecto esencial en la cooperación entre las personas”. Es decir, si queremos trabajar (colaborar en general) juntos necesitamos cimentar una base de confianza que la logramos no intercambiando sesuda información, sino preferentemente pequeñas noticias, “sucedidos” y opiniones personales sobre nosotros mismos. Es lo que se ha llamado siempre la “química entre las personas” y nada como la conversación informal para provocar, o no, su aparición. Por lo tanto, no es puro ego lo que nos impulsa a contar nuestras cosas sino también una necesidad social.
Creo que parte de todas estas críticas surgen al analizar Internet como otro canal más de información (como un libro, la televisión o un periódico) sin contemplar que se trata además de un espacio para la construcción de relaciones entre las personas. Es decir, cuando Savater escribe un libro no espera relacionarse con sus lectores yo, sin embargo, a través de este blog espero conectar contigo. Considerando este segundo prisma algunas críticas apocalípticas pierden gran parte de su razón aunque, siempre debamos alentarlas y escucharlas para no caer en la euforia por la euforia.
Son ya muchas las empresas que entienden que las políticas de comunicación y marketing no pueden estar al margen de Internet y las redes sociales (aquello de que los mercados son conversaciones). Quizás el siguiente paso sea el que todo tipo de organizaciones asimilen que, además de medio de comunicación, Internet es una plataforma que reduce drásticamente los costes de transacción y colaboración.
¿En qué se traduce esto? Pues, principalmente, en la emergencia de un modelo diferente de producción descentralizado que desde hace ya algún tiempo algunos han empezado a denominar como Commons Based Production, P2P Production o Community Based Production. Como siempre es difícil observar este tipo de prácticas novedosas en organizaciones ya asentadas, y son proyectos emprendedores los que asumen estas nuevas posibilidades con más naturalidad. Así, en este mismo blog hemos hecho referencia a casos como Forvo, KaBoom, Mozilla Firefox o el Smithsonian Institute, pero hay muchos más como por ejemplo Local-Motor, Jamendo, The Peer to Peer University, Arduino, etc.
Realmente, en mi opinión, en todos ellos, estamos ante un nuevo tipo de organización que mezcla dinámicas asociadas al mercado pero también a la comunidad, de ahí el nombre de este post; Comunidades de Mercado. Cuatro serían las características de este tipo de organización, teniendo dos de ellas su origen en la dinámica de la comunidad y otras dos en la de mercado.
En lo que respecta a las características relacionadas con la dinámica de comunidad:
La producción del bien o servicio, incluso la toma de decisiones, está distribuida en la comunidad de usuarios (que ya no son considerados como meros consumidores pasivos) a través de un sistema de gobernanza y motivación basado en la voluntariedad de la aportación de los individuos. El caso más revelador, y sorprendente, podría ser el de Local-Motor donde, desde el diseño del coche, hasta la decisión sobre finalmente qué modelos van a producirse, están en manos de la multitud de personas que forman la comunidad que sustenta la empresa.
El fruto del trabajo comunitario son bienes públicos que las personas utilizan libremente al mismo tiempo que también los enriquecen. El museo Smithsonian, Jamendo, Arduino, Forvo o la misma Wikipedia apuestan por licencias tipo creative commons que garantizan la reutilización libre de los recursos que la misma comunidad produce.
En lo que respecta a las características relacionadas con la dinámica de mercado:
Satisfacen una necesidad en libre competencia. Por ejemplo, KaBoom, construye parques infantiles cooperando con muchas personas y otras organizaciones, al mismo tiempo que compite con otras empresas de mobiliario urbano más tradicionales. Por tanto son empresas que siguen compitiendo pero han encontrado la mejor forma de hacerlo colaborando de una forma abierta y distribuida.
En fin, dentro de nuestra investigación de empresa abierta seguimos dándole vueltas a cómo podemos pensar la empresa desde un prisma más competitivo y sostenible, apostando por la innovación organizacional como motor de un cambio que, visto el panorama actual, falta nos hace. No es que piense que todas las organizaciones deban ser así, ni muchos menos, pero sí que parece evidente que se abren nuevas posibilidades organizativas que no eran posibles hasta ahora. Seguiremos informando…
Forvo, es una comunidad que tiene por objeto lograr recoger la pronunciación de todas las palabras en todos los lenguajes del mundo. Y no van por mal camino ya que a día de hoy son casi 850.000 las palabras pronunciadas que alberga esta comunidad en más de 150 idiomas distintos.
Estas pasadas Navidades tuve la oportunidad de charlar con Israel y Félix dos de los promotores de esta comunidad. Y es que todo este trabajo de grabar todas estas pronunciaciones se hace de una manera distribuida por miles de usuarios en todo el mundo de forma voluntaria (en la fecha en la que escribo este post la comunidad tiene exactamente 107.001 usuarios). Sin duda este aspecto es relevante porque una de las cuestiones más interesantes de la iniciativa es que la voz de estas pronunciaciones es humana y no sintética lo que da lugar, por ejemplo, a comparar los distintos acentos con los que se habla un lenguaje en función de la geografía.
En nuestra conversación hablamos de muchos temas, pero especialmente de dos. Por un lado, de la típica pregunta que rodea siempre a este tipo de actividad colaborativa; ¿Por qué miles de personas invierten parte de su tiempo en introducir, sin contraprestación económica, la pronunciación de palabras? Resulta difícil especificar las causas pero algunas que apuntamos fueron: a las personas nos gusta colaborar y sentirnos parte de una acción colectiva, los usuarios sienten que están aportando a un proyecto donde el objetivo final (sumar todas las pronunciaciones) es más importante que cualquier tipo de lucro o logro personal, el formar parte de una iniciativa tan ambiciosa (all the words in the world. Pronounced), la facilidad de uso a la hora de grabar, descargar, etc, las pronunciaciones, cierto componente de juego al introducirse rankings y estatus diferentes en función del grado de participación y, finalmente, la utilidad percibida por muchas usuarios para sus propias necesidades.
Un segundo tema que tuvo mucha presencia fue el de la sostenibilidad de la iniciativa. Ante el crecimiento de la comunidad los promotores de Forvo descubren que la gestión de la misma les lleva cada vez más tiempo. Esto en sí es positivo porque, en primer lugar, les apasiona hacer cosas por y para Forvo y, en segundo lugar, es una señal de la relevancia de la misma. Para poder hacer sostenible esta dedicación, no obstante, es necesario encontrar un modelo de negocio que genere ingresos que puedan financiar la dedicación de estas personas. Y en ello andan en estos momentos. Desde luego son muchos los sectores, las empresas y las personas que han mostrado interés por el uso de estas pronunciaciones pero la idea no es cobrar por usarlas, ya que éstas tienen una licencia creative commons que da libertad para copiarlas, utilizarlas y distribuirlas (y esto no va a cambiar bajo ningún concepto). Quizás la solución pase por el desarrollo ad-hoc de aplicaciones y herramientas a partir de las pronunciaciones y funcionalidades técnicas presentes en Forvo.
En todo caso, Forvo ya es para mi uno de esos casos a seguir con atención para evaluar las posibilidades y limitaciones de una forma diferente de economía basada en la producción distribuida en comunidad.
Nos piden nombre, correo, fotos, actividad…pero rara vez tenemos la paciencia (o la inquietud siquiera) de preguntarnos qué será de estos datos que entregamos a cambio de la gratuidad en muchas ocasiones. Con este problema de fondo, desde hace cierto tiempo la Fundación Mozilla ha impulsado un proyecto llamado “Privacy Icons” liderado por Aza Raskin. El objetivo de este proyecto es doble:
Crear simples y estandarizados iconos informativos que representen las respuestas a las preguntas fundamentales de privacidad. Por tanto, estos iconos actuarían como un método jurídicamente vinculante para informar rápidamente a los usuarios sobre aspectos clave de la política de privacidad de un sitio, servicio o aplicación. Es decir, si las personas no conocemos suficientemente este tema porque no tenemos paciencia para leer farragosas páginas sobre privacidad, visualicemos esas páginas en forma de iconos más fácil y rápidamente asimilables.
Concienciar a los usuarios de la importancia de los asuntos relacionados con la privacidad de sus datos. Poniendo especial énfasis en la comprensión por parte de éstos de sus derechos y opciones.
Pues bien, una primera versión de estos iconos ya está preparada. Aunque en la entrada original podéis estudiarlos con más calma, para este post he traducido la explicación de cada uno de estos iconos al castellano de forma breve (obviamente no soy un traductor muy profesional así que perdón por las meteduras de pata):
El primero de los iconos significa que los datos sólo se utilizan para la funcionalidad específica para la que han sido requeridos. Es decir, si doy mi mail en una compra de zapatos eso querría decir que este dato se utilizará solo para confirmar la orden o mandarme actualizaciones sobre la situación del envio, pero nunca para hacerme llegar una campaña de publicidad de la misma compañía por ejemplo.
El segundo de los iconos, por el contrario, advierte al usuario de que sus datos serán utilizados para otras acciones no directamente relacionadas con la actividad para la que se ha dejado ese dato.
El primero de los iconos señala que el sitio o la aplicación que recopila los datos no los comercializa ni los vende.
El segundo icono advierte de que el espacio o aplicación con el que estás interactuando comercializa o vende tus datos a terceras compañías.
El primer icono nos dice que el sitio o la aplicación no comparte la información que recopila sobre el usuario con los anunciantes, aparezcan o no en la página o aplicación en ese momento.
Por el contrario el segundo icono indica que la información sobre el usuario es compartida con los anunciantes.
Estos iconos nos indican cuándo se borran definitivamente los datos recogidos sobre el usuario. Por ejemplo, el primero señala que los datos serán borrados en el plazo de un mes mientras que el último icono nos informaría de que los datos nunca serán borrados
El primer icono nos dice que el sitio o la aplicación solo dará los datos de los usuarios a los gobiernos u( otro tipo de organizaciones públicas) cuando haya un proceso legal en marcha.
El segundo nos informa de que los datos de los usuarios serán puestos en manos de gobiernos u( otras entidades públicas) sin mediar proceso judicial, simplemente un requerimiento de los datos sería suficiente.
Como todo lo que hace Mozilla, este proyecto también se desarrolla en comunidad así que si tienes ideas, comentarios, alternativas etc. no dejes de compartirlas…En fin, espero que estos iconos u otros mejorados que están por llegar, comiencen a ser tan populares como las licencias creative commons en los contenidos. Creo que así cosntruiremos un espacio digital más libre y seguro.
Además, siguiendo las ideas de Lawrence Lessig en El Código 2.0, entiendo que este tipo de explicitación de las políticas de privacidad facilitan su lectura y comprensión por parte de nuestros navegadores, lo que permitiría que éstos nos advirtieran más fácilmente cuando las políticas de un determinado lugar no coincidieran con unas preferencias previamente establecidas por el usuario. Pero bueno, paso a paso, lo importante es seguir avanzando en este terreno.
El Smithsonian Institute, es una importante organización cultural norteamericana. Gestiona 19 museos, 9 centros de investigación y más de 130 millones de objetos…Sus museos en el centro de Washintong (National Air and Space Museum, American History Museum, etc.) son especialmente famosos en el mundo entero.
Y es que de la mano de Michael Edson, esta organización ha puesto en marcha lo que ellos llaman el Smithsonian Commons, una nueva estrategia de presencia en Internet que persigue, por un lado, ganar relevancia en el mundo digital y, por otro lado, promover el aprendizaje y la generación de conocimiento de una forma más eficaz. ¿Cómo lo van a hacer? Muy sencillo, van a crear un “commons“ (procomún en castellano). Es decir, podrán todos sus recursos (fotos, vídeos, textos, etc.) a disposición de los visitantes para que éstos puedan distribuirlos y, lo que es más importante, reutilizarlos libremente en sus propias creaciones a través de un licencia creative commons (¿has probado a utilizar una foto del prado por ejemplo? ¿has visto el pedazo de copyright que lleva?). De esta forma consiguen atraer a un mayor cantidad de personas que ya no solo ven al museo como un lugar para visitar, sino como un entorno donde encuentran herramientas y contenidos para su creatividad.
Pero, desde una perspectiva más tradicional, ¿esto recursos de alto valor no se podrían monetarizar? Pues la reflexión de esta institución es que esta estrategia sería poco eficaz…lo dicen en varios sitios: en Internet no es sostenible cobrar por el contenido…
We are going to make much more money with free and a large audience than by charging for transactions with a small audience[...] gradually we have to reduce our dependence from access and fees by aggregating visitors under a strong brand and offering sponsorships and other value services
(Smithsonian Commons es aún un prototipo pero se puede percibir la “pinta” que va a tener en videos como el siguiente)