El término Crowdsourcing ha sido dado a conocer por Jeff Howe y hace poco Aitor nos escribía sobre ello en el blog de OBEA. En este post podíamos leer que el término Crowdsourcing “hace referencia a un modelo de colaboración diferente basada en la participación masiva de voluntarios y la aplicación de principios de autoorganización. Se trata por tanto de tomar un trabajo tradicional desarrollado por un agente y externalizarlo de manera pública a un gran grupo de personas. Otra definición bien pudiera ser la que aporta Soundbyte, que define el crowdsourcing como la aplicación de los principios del Open Source a sectores más allá del software“.
Daren C. Brabham, de la Universidad de Utah, esta llevando una serie de estudios de campo para buscar una respuesta a la pregunta de qué motiva a las personas a participar en proyectos de este tipo. En este post comienzo comentando el estudio que ha hecho sobre iStockphoto. Esta empresa es una agencia de fotos a la que una comunidad de fotógrafos amateurs suben las fotos que toman. Posteriormente los clientes de la agencia visitan la web de iStockphoto, se bajan las fotos que les interesan, pagando por ello una cantidad de la cual una pequeña parte revierte en el fotografo. Por lo tanto, para iStockphoto la clave reside en cómo generar un repositorio amplio de fotos a un precio muy competitivo, y lo resuelve distribuyendo la tarea clave de su negocio entre una comunidad amplia de personas.
Pero, ¿qué motiva a las personas a participar subiendo sus fotos a este servicio? Como se puede observar en la siguiente tabla, la oportunidad de ganar dinero, incrementar el propio potencial creativo y utilizar la comunidad como forma de canalizar la creatividad han sido las razones más elegidas por los fotógrafos. El autor había planteado la tesis de que los motivadores más importantes serían aquellos relacionados con la adquisión de nuevas habilidades, el reconocimiento de otros fotografos (ya que las fotos son valoradas y comentadas por otros usuarios) y la posibilidad de hacer redes entorno a la fotografía. Como señala Brabham “there is more work and more individual skill development taking place at iStockphoto than community-building, and it be assumed that many iStokers view the site as a place to make money than a place for friendship“.

¿Significa esto que el dinero es el motivador más importante en los procesos de crowdsourcing como sostiene el autor? Pues, depende. Obviamente si, como en este caso, de la participación de los fotografos la agencia se beneficia tan directamente, es lógico pensar que las personas quieran “una parte del botín”. Pero, en muchos otros procesos de crowdsourcing no hay una relación tan directa entre el objeto de participación y la explotación económica del mismo, es entonces cuando pueden tener más sentido incentivos más intangibles como: la genereación de redes, el sentimiento de creatividad, el sentimiento de pertenencia a una comunidad, etc.
Esta idea se sostiene en otros dos estudios; uno realizado sobre el servicio Innocentive y otro realizado sobre la comunidad Threadless. En los dos, los participantes señalan la recompensa monetaria como el motor principal de su comportamiento participativo y, en las dos comunidades también la explotación del objeto de participación es inmediata.
Además de este concepto de cercanía otro elemento a tener en cuenta, en mi opinión, a la hora de elegir los incentivos a poner en juego es el impacto indirecto que queremos tener sobre la marca o la organización. Si apostamos por el dinero obviamente no vamos a generar mucha emoción, cercanía, etc. alrededor de nuestra marca y/o organización, mientras que si apostamos por motivadores como el sentimiento de comunidad, de pertenencia, de creatividad, etc. la relación de nuestros usuarios con respecto a nosotros puede derivar en algo más que una transacción, ¿no?, quizás ¿estamos construyendo una experiencia alrededor de nuestra marca?
Innovación Abierta es aquella concebida como un sistema abierto en el que tanto agentes internos como externos a la organización participan en dicho sistema. Es decir, asumimos que existe un conjunto de personas fuera de nuestros límites organizacionales que podrían aportar un valor muy importante a la hora de desarrollar/innovar en nuestros productos y/o servicios. Realmente, el fin es poner en práctica el programa de la Inteligencia Colectiva, es decir, se trata de cómo podemos conectar a ese conjunto de personas para que a través de la competición y la colaboración entre ellos emerja un producto, idea, etc. lo más inteligente posible.
Que vivimos en un mundo con el conocimiento cada vez más distribuido no hay duda, como tampoco la hay en el hecho de que contamos, y cada vez más, con herramientas tecnológicas que pueden facilitar esa conexión entre el saber de las personas. En definitiva, pensar en términos de Inteligencia Colectiva (IC) es más pertinente que nunca. Actualmente hay dos grandes áreas en las que se está poniendo en práctica la IC: la generación de contenidos (como por ejemplo la Wikipedia) y la evaluación de contenidos (por ejemplo digg).
Si la la Innovación Abierta se centra, sobre todo, en la generación de contenidos (la evaluación de alternativas es un paso posterior a la innovación de las mismas), la siguiente pregunta que cabe hacernos es cómo podrían las empresas poner en marcha programas de IC. Siguiendo la taxonomía desarrollada por los chic@s del MIT Center for Collective Intelligence y por la prácticas que poco a poco se van viendo, sugiero tres grandes maneras: Concurso, Colección y Colaboración. He dibujado esta idea y otras que a continuación expongo en el siguiente gráfico.

Empecemos comentando el tipo CONCURSO. El concurso es aquella forma de poner en juego la inteligencia colectiva en la que los miembros de la comunidad (por ejemplo mis clientes, usuarios, prescriptores, etc.) no tienen que colaborar entre ellos, es más, compiten entre sí para crear la mejor de las soluciones posibles como respuesta a un problema concreto. Es el modelo de Innocentive, que ha replicado recientemente a nivel hispanoamericano Universia a través de su iniciativa Innoversia o aún más cerca nuestro ideas4all. Es una forma de abrir la innovación por cuanto una empresa da información sobre sus productos, servicios, etc. a la espera de que alguien de con una solución innovadora que adoptará para sí. Normalmente, existe un premio tangible para el ganador y por ello las personas tratan de ocultar sus creaciones, al menos hasta el último momento, a ojos de los demás para no dar pistas. Las plataformas antes enunciadas (Innocentive, Innoversia e Ideas4all) agrupan y organizan concursos referidos a diferentes empresas pero algunas se han animado a crear sus propios concursos enfocados a la innovación, como por ejemplo Sony Ericsson.
En el tipo COLECCION, los miembros de la comunidad no compiten entre sí pero sí que intercambian sus contenidos sin que ello signifique que colaboren directamente a la hora de crearlos. Por ejemplo, tomemos nuestra famosa comunidad de LEGO Mindstorm. En ella, las personas intercambian los innovadores robots que van creando y luego los muestran incluso explicando cómo los han hecho. Así, tenemos una colección de robots, inspirados, al menos en parte, unos por otros, pero dónde cada uno de ellos es principalmente fruto de un trabajo individual. El incentivo en este tipo de prácticas de IC no es un premio tangible sino más bien aspectos sociales como la reputación, el estatus, etc. Denis Hancock sostiene con acierto que en ambos casos, concurso y colección, el objetivo perseguido es atraer a “the best uniquely qualified minds in the world“. Esto es, no se trata de iniciativas para crear desde el conjunto sino para explicitar lo que cada individuo, incentivado de forma distinta, puede dar de sí desde el punto de vista de la innovación. Las diferencias entre las dos formas las encontramos, por un lado, en los incentivos en juego y, por otra lado, en que en la colección es preciso generar mecanismos de gestión de comunidades como pueden ser la normas sociales.
¿Cuándo podemos hablar de la forma COLABORACION? Se trata de aquellas iniciativas que persiguen desarrollar un contenido (idea, producto, servicio, etc.) de forma coordinada y conjunta. El caso más paradigmático, aunque nada tenga que ver (¿o sí?) con la innovación, es un artículo de la Wikipedia, donde varias personas construyen juntas un mismo elemento. Es también el caso de un buen número de comunidades de software de código abierto por ejemplo. En este tipo de iniciativas las necesidades de “gestionar” la comunidad se hacen aún más evidentes, pues no sólo se comparte ya una relación o un espacio sino también unos objetivos y los caminos para lograrlos. Los incentivos pasan también a ser diferentes, tomando gran importancia el sentido o el propósito a lograr mediante la comunidad como motor de la acción de los individuos. Por todo ello, aunque en principio esta forma que hemos llamado “colaboración” pueda resultar más enriquecedora y más cercana a lo que entendemos normalmente por Inteligencia Colectiva es también más difícil de llevar a cabo. Quizás por ello, encontremos tan pocos ejemplos a nuestro alrededor. No obstante, como señala Massimo Menichinelli no sólo debemos apostar por la idea “Open”, sino que debemos ir más allá y desarrollar prácticas que él denomina Open P2P, como forma de llegar al fondo las posibilidades de la IC mediante proyectos realmente colaborativos y cooperativos.
¿Próximos pasos? Bueno parece evidente que es necesario seguir pensando en esta mini taxonomía para depurarla mejor. También estaría bien encontrar muchos más ejemplos de cada una de formas identificadas y por último un marco de decisión que facilite la elección de una de estas tres prácticas cuando una organización quiera poner en marcha un programa de Innovación Abierta explotando la Inteligencia Colectiva de sus clientes, usuarios, etc.
Allá vamos.
Ayer invitado por Visesa (gracias Isabel por tu amabilidad y tu sentido del humor) tuve la oportunidad de participar como ponente en la XIV Semana Europea de la Calidad y la Excelencia.
El tema de mi presentación era la Innovación Abierta y más concretamente explicar el caso LEGO Mindstorm a modo de ejemplo de cómo una empresa puede dar el salto de una “innovación tradicional” a una de carácter más abierto. Desde luego el caso LEGO nos está dando “mucho juego” en OBEA. Ciertamente, es una bonita forma de analizar formas, ventajas y riesgos de abrir la innovación al conjunto de usuarios.
Más allá de la innovación abierta creo que el caso llama la atención de las personas porque revela que las empresas deben empezar a pensar en modelos o técnicas de gestión impensables hasta hace unos…meses.
Bueno, decir que como siempre me “enrollé” más de la cuenta y consumí más tiempo del que la organización me había dado, así que ¡¡sorry compañeros de jornada!!.
Y es que en la jornada se expusieron otros dos casos, uno el de Caja Navarra que presentó Maria Pilar Ibiricu y otro el del edificio Zabalgana, un proyecto de la propia Visesa. Bueno, la crónica de la jornada la ha hecho Aitor, con sus toques de humor habituales, así que no me lío más. Aprovecho el viaje para compartir las transparencias que utilicé en el evento.
La sección joven de OBEA
de Mondragon Unibertsitatea ha estado hoy visitando a Oscar Ardaiz. Un placer conversar con Oscar y conocer el Campus de la Universidad Pública de Navarra que la verdad es de los campus más bonitos que he visto.
Oscar es profesor e investigador de Ingeniería Informática y como tal, está desarrollando interesantes ideas en el campo de cómo herramientas de tipo Wiki pueden incrementar la creatividad de colectivos de personas. Así, ha utilizado los Wikis para que sus alumnos compartan más y mejores ideas en torno a los proyectos que tienen que realizar en alguna de sus asignaturas. La idea es clara, colaborando e intercambiando experiencias y conocimiento entre los estudiantes a través del Wiki que ha desarrollado Oscar, las ideas pueden enriquecerse hasta conformar la base de proyectos más interesantes e innovadores.
Rápidamente hemos visto las conexiones con nuestras propias neuras; ¿Qué ocurriría si ese sistema cerrado, ya que solo pueden aportar conocimiento los propios miembros de la clase, se abriera a otras personas del exterior?. En principio y según las hipótesis de la innovación abierta, los resultados en términos de innovación serían mejores (en cuanto a la calidad y a la cantidad), y eso es lo que queremos demostrar. Para ello pensamos en un experimento en el que comparemos el resultado de tres grupos de alumnos (un punto de partida importante en la investigación sería que los tres grupos fueran homogéneos), en uno primero el grupo solo contaría con las contribuciones de los compañeros de clase (grupo cerrado como hasta ahora), otro contaría con las contribuciones del grupo de clase y de otro grupo de personas seleccionadas por su cercanía o, por la confianza que los alumnos tienen en ellos; pueden ser amigos, otros compañeros de otras asignaturas, etc (grupo semi-cerrado) y finalmente otro grupo sería aquel que podría tener contribuciones del mundo mundial (grupo abierto).
Nos interesa constatar no sólo el impacto en los resultados sobre la innovación en sí, sino también, en el propio proceso y en la forma en la que viven la apertura del proceso los alumnos. Tenemos interesante preguntas que plantear y que este experimento nos puede ayudar a empezar a contestar, por ejemplo, ¿Cómo reaccionarán los alumnos ante las contribuciones del exterior? ¿Están dispuestos a perder, al menos en parte, el control de la dirección de sus proyectos para favorecer ideas innovadoras de los demás? ¿Cómo funcionan los distintos mecanismos de incentivos para dinamizar la participación en los contribuyentes externos?…
Pues eso, en el muy corto plazo nos hemos puesto como tarea ser capaces de redactar un proyecto que recoga la idiosincrasia del experimento y ya en 2009 ponernos manos a la obra para empezar a obtener a medio plazo los primeros resultados.
Como ya contó Julen estamos de gira los chic@s de OBEA para contar cosas alrededor del concepto de Open Innovation. El curso consta de cuatro jornadas y a mi me toca la tercera de ellas donde expongo el caso de LEGO como ejemplo que nos puede ayudar a comprender mejor cómo se hace eso de la innovación abierta.
Hoy he tenido la primera de mis sesiones en Gazteiz en la sede de Enpresa Digitala. He comenzado mis cuatro horas de sesión haciendo una breve presentación de la empresa Lego y del producto concreto de esta empresa que utilizamos como ejemplo, el Mindstorm. Lo cierto es que muy poca gente conoce estos simpáticos robots y cuando pongo vídeos como el que os paso aquí la gente se sorprende.
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Luego la sesión ha estado dividida en otros dos bloques. En el primero analizamos cómo comenzó Lego a “externalizar” su innovación hacia sus clientes. Para ello leemos en la sesión un texto de unas 4 o 5 páginas basado en un artículo de Wired que cuenta las peripecias de Lego cuando empezó a practicar esta estrategia y, posteriormente, planteamos preguntas sobre el por qué, el cómo, los riesgos, etc.
En la segunda nos ocupamos de la comunidad de usuarios que tiene Lego Mindstorm en la actualidad, comunidad que es una fuente de innovación muy importante. Básicamente recorremos la página web de esta comunidad y nos hacemos preguntas sobre el tipo de recursos que utiliza Lego para dinamizar la comunidad (información técnica que pone a disposición de los usuarios, entorno de participación para la distribución de ideas entre las personas, etc.). Además, prestamos espacial atención a que distintas formas de participación les plantea Lego a los miembros de esta comunidad (desde escribir en un foro o blog a puntuar un diseño de otro usuario); aquí queremos resaltar que cuanta mayor sea la diversidad de las formas de participación (especialmente en lo que hace referencia al esfuerzo que exige dicha participación al miembro de la comunidad) mayores posibilidades de implicación del personal. También hacemos referencia a que palancas de motivación (reputación, sentimiento de pertenencia, diversión, etc.) de los usuarios acciona Lego y cómo se reflejan en el diseño y la dinámica de la comunidad. Por último analizamos las diferentes tecnologías que nos permiten generar comunidad, pero siempre haciendo especial hincapié en que existen muchas comunidades preciosas…pero desiertas.
Por último lanzo algunas preguntas sobre los parámetros básicos en los que deberían pensar los asistentes a la sesión a la hora de crear una supuesta comunidad de usuarios innovadores para sus empresas. Pero me quedo ahí, en la cuarta sesión Julen recogerá las reflexiones en torno a esos parámetros para trabajar con ellas.
En fin, os paso las transparencias para daros más detalle de lo que os he contado aquí. No toméis estás transparencias como una presentación (no las llego a proyectar) sino más bien como unas notas que me sirven para dinamizar la sesión. Ya sabeis, las ideas son bienvenidas.