Paréntesis en vacaciones para asistir al curso Inventado la Universidad 2.0 organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo los días 10 y 11 de Agosto. Allí, invitado por Pablo de Castro y José Carlos de Arco tendré la oportunidad de exponer que propuestas estamos haciendo en nuestra universidad, Mondragon Unibertsitatea, para incorporar las ideas y herramientas de la Web 2.0 en sus procesos.
La idea es contar de forma ligera nuestra experiencia y luego participar junto con otros compañer@s en una mesa redonda donde podamos debatir junto con el público asistente los factores clave, retos, obstáculos, etc. de la Universidad 2.0. Mi idea en mi presentación preliminar, es ceñirme al proyecto Mendeberri 2.0, que he estado trabajando este segundo semestre junto con otras dos personas de nuestra Universidad, Iñaki Larrea y Edu Sánchez. El objetivo básico del proyecto ha sido pensar en qué supone y cómo podíamos incorporar las aplicaciones de la web social al modelo educativo/pedagógico de la Universidad que llamamos Mendeberri.
Al analizar los facilitadores y las barreras a la hora de alcanzar el objetivo antes expuesto hemos querido poner especial énfasis en el cambio cultural que debe producirse en el claustro de nuestra universidad, y sospecho que en cualquier otra, si realmente queremos que el apellido 2.0 sea significativo. En identificar qué nuevas actitudes y comportamientos conforman esa cultura y cómo llegar a plasmarlas en el comportamiento de los profesores me gustaría centrar mi presentación y, si es posible, un ratito del debate posterior.
Dejo por aquí abajo el material que utilizaré para mi exposición aunque os advierto que SlideShare ha maltratado bastante el formato del archivo al subirlo a sus servidores. Bueno, a ver si nos vemos por allí.
Ayer vi la carrera de Formula 1 a través de la página web de La Sexta. Y lo hice porque me llamó la atención que te pudieras identificar en su web a través de Facebook Connect y comenzar a comentar la carrera con otras personas en la misma página. Para que os hagáis una composición de lugar podéis ver la siguiente foto. Es decir, en la página de La Sexta ves la misma retransmisión que están dando en la tv (imagen y sonido) y además tienes un foro/chat donde, con tu identidad de Facebook, puedes conversar con otros (por cierto que el Pais.com también ha habilitado para la noche electoral Facebook Connect).

El retransmitir la carrera a través de la web supongo que es para llegar a más personas, especialmente a aquéllas que no pueden sintonizar la sexta (en apariencia bastantes) aunque también es una forma para que personas que viven fuera del país o que estén “trabajando” puedan seguir la carrera. El añadir la posibilidad de poder comentar la carrera en forma de foro o chat es una aliciente más a esta nueva vía de difusión. Y es que poder compartir opiniones, apuestas, ideas, etc. sobre la carrera puede hacer que ésta sea más divertida. Es como si bajáramos a ver la carrera al bar de la esquina pero con la ventaja de que se puede hacer desde casa, el trabajo…
El que la identificación sea a través de Facebook, supone la ventaja de que los usuarios no tienen que darse de alta y crear un nuevo perfil en la sexta, simplemente pulsando un botón que dice “conectate con tu cuenta de Facebook” y esperar unos segundo ya estás preparado para participar. Cualquiera puede pinchar sobre tu nombre e ir a ver tu perfil de Facebook (o al menos la parte pública de él), lo que hace que las opiniones sean más personales que si te creas un perfil de usar y tirar para el evento.
Realmente este es uno de los primeros ejemplos de lo que hace un par de posts llamaba la colonización de las redes sociales y, en consecuencia, parece oportuno hacer un pequeño análisis de lo que ha pasado. En general, creo que la experiencia no ha generado mucho valor para los internautas y ello por diversos motivos, como por ejemplo, la presencia de bastante spam y trolls durante toda la conversación.
Sin embargo, en mi opinión, la clave para que no se haya generado una conversación valiosa ha sido que dentro del mismo hilo estaban intentado interactuar al menos dos colectivos distintos de individuos con intereses diferentes. En uno de ellos incluiría a todas aquellas personas que querían comentar la carrera en un tono de “cachondeo”; bromas fáciles sobre los pilotos y las situaciones de la carrera y una dosis importante de “ligoteo” juvenil. En el otro grupo estarían aquéllos que querían comentar la carrera desde un punto de vista más serio; estrategias, habilidades de los pilotos, tecnologías, etc. Lo cierto es que los dos grupos se han molestado y, en ocasiones, atacado entre ellos durante toda la retransmisión.
Es lógico que esto haya sido así. En Facebook, ejemplo de red generalista, el perfil de las personas es muy diverso. Por lo tanto, es muy probable que si conectamos indiscriminadamente a un conjunto de estos individuos alrededor de un mismo evento, producto, servicio, etc. las disonancias afloren en cuanto a los objetivos a conseguir mediante la participación y la colaboración de todos ellos. Y es que, no es suficiente con conectar a los individuos, hay que saber coordinarlos. ¿Cómo lo podría hacer La Sexta? Una opción que podría explorar es la de los grupos. Si al conectarte a través de Facebook a la página de la retransmisión pudieras elegir que sólo saldrían en el hilo de conversación que visualizas los miembros de un determinado grupo al que perteneces en Facebook todo sería más fácil. Creo que las personas se autoorganizarían creando los grupos y gestionándolos lo que además podría acabar fácilmente con el problema del spam y los trolls, que serían expulsados por los propios integrantes. Realmente, la situación ideal es que pudieras elegir entre seguir la conversación general o sólo la de tu grupo en diferentes pestañas por ejemplo. Sería importante que en el conversación genérica se explicitará de alguna forma a que grupos pertenecen los individuos para que los receptores pudieran identificar más fácilmente con quien conectarse.
Con grupos más cohesionados será más fácil además acometer el siguiente paso que podría dar La Sexta en este terreno; afianzar esta participación entre carrera y carrera. En efecto, la competición es cada quince días y si no se hace nada en ese plazo de tiempo las personas se desmovilizan y quizás la próxima vez ni tan siquiera se acuerden de seguir la carrera en la web. No obstante, es posible que los individuos sean más fieles si en este intervalo les proponemos o les facilitamos la realización de actividades (que ellos mismos han podido identificar como divertidas en sus conversaciones) que los mantengan movilizados; “porras” para las siguientes carreras, votación de los mejores momentos, etc. Obviamente, dinamizar este tipo de actividad es más sencillo con grupos más cohesionados que con la maraña de usuarios que pueden llegar desde Facebook. En definitiva, La Sexta cerraría el circulo al ayudar a sus “clientes” a conectarse, coordinarse y colaborar entre ellos para finalmente crear un sentimiento de comunidad que aporta valor a sus miembros en la experiencia de vivir la Fórmula 1 a través de su retransmisión.
En fin, que este año veré más fórmula 1 de lo que pensaba para seguir los pasos de la cadena de televisión en su aventura con la redes sociales (por cierto gano Button)
Gianandrea Giacoma y Davide Casali son dos investigadores italianos que le están dando muchas vueltas a un concepto que me parece interesante; Social Usability. Se trataría de un atributo de calidad para valorar lo sencillo que resulta en una comunidad o red social el desarrollo de interacciones sociales entre sus miembros.Para los autores las propiedades clave que debe mostrar un espacio (y que por tanto deben guiar su diseño) para elevar este nivel de calidad son cuatro: identidad, relaciones interpersonales, comunicación y emergencia de grupos.
- Identidad: Apostar claramente por la creación de perfiles individuales donde cada miembro pueda mostrar sus pasiones, intereses, etc. Potenciar la expresión de los rasgos distintivos de cada persona como base para afianzar las posibilidades de relación.
- Relaciones interpersonales: Facilitar al máximo la búsqueda de otras personas con intereses, pasiones, etc. similares y simplificar las formas de mantener esa relación activa.
- Comunicación: Simplificar la conversación entre las personas y diversificarla haciendo posible intercambios 1 a 1, 1 a varios, 1 a muchos, muchos a muchos, etc.
- Emergencia de grupos: Facilitar la creación de grupos que compartan intereses comunes y simplificar la agregación de nuevos integrantes a él.
De las cuatro propiedades que enumeran los autores la primera, sobre la identidad, me parece las más interesante por controvertida. Y es que si lo pienso bien, cada vez que ponemos en marcha una iniciativa de participación (y esto es un intento de autocrítica) empezamos, siguiendo la terminología empleada por Clay Shirky, por institucionalizar el proceso. Es decir, creamos una estructura (que puede ser un blog, un foro, una wiki, etc.) y establecemos unos objetivos, expectativas y normas de actuación. A continuación pedimos a los individuos que depositen su conocimiento en esta caja cuyas formas hemos preestablecido. Y esto no está funcionando. Y es que sospecho que esta forma de proceder es pertinente cuando queremos colaborar, es decir, trabajar juntos en la resolución de un problema concreto dado. Sin embargo, en gran parte de los procesos de participación, especialmente en los primeros estadios, lo que pretendemos es “solamente” compartir, es decir, agregar conocimiento sin necesidad de llegar a ningún “sitio” preestablecido. Queremos recoger variedad de opiniones, ideas, conocimientos, información, etc. En definitiva, diversidad. Y en este punto, la lección que la web 2.0 nos deja una y otra vez es que se comparte desde espacios personales, los individuos son más proclives a participar si lo hacen desde espacios que sienten propios, cada cual diferente, libremente creados, desarrollados y gestionados, que desde lugares comunes e institucionalizados. Cass R. Sunstein en su magnifico libro Infotopia ha identificado claramente como los grupos presionan hacia la homogeneización y por lo tanto al recorte de las aportaciones en general y a las divergentes en particular. Tenemos que pasar del “Groupware” al “Soloware“. Pero, como cualquiera que haya gestionado un planeta de blogs sabe, potenciar la identidad, la expresión de los individuos abre una puerta importante al caos, al descontrol o, en definitiva, a oir aquello que no se quiere. Lo sentimos, malas noticias, la participación es, en muchas ocasiones, disonancia.
Más allá de potenciar la identidad ¿qué podemos hacer para crear espacios socialmente usables? Siguiendo a Shirky en su libro Here comes everybody, sustituir la planificación por la coordinación de la participación. Y coordinar supone, básicamente, ser capaz de poner los medios para que las personas puedan encontrarse fácilmente cuando tienen los mismos intereses o deseos, dotar a estas personas de infraestructura para que sus aportaciones puedan ser compartidas entre ellas de forma eficaz (la forma en la que la comunidad twitter está utilizando las etiquetas o hashtags es un buen ejemplo de infraestructura que facilita el encuentro y el intercambio de contenido entre personas con intereses afines) y finalmente, poner a disposición de estas personas herramientas para acoger a los grupos con objetivos más colaborativos que emergan entre ellas. Lo que nos lleva finalmente a las cuatro propiedades para construir espacios socialmente usables propuestas por Giacoma y Casali.
En fin, un concepto éste de la Social Usability y sus ideas asociadas que me van a hacer retocar el guión para el diseño de comunidades que compartía el otro día. Aquí os dejo una presentación, con ejemplos interesantes, que realizaron recientemente estos dos autores.
Como ya ha quedado dicho por Julen y Aitor, desde Marzo hasta Junio impartimos un curso online con el título “Entornos de trabajo 2.0” de la mano de la Fundación Asmoz. El programa está dividido en cuatro bloques; La empresa en el marco de la sociedad del conocimiento, la web social, la web social: blogs, microblogs y Wikis y herramientas de eficiencia en la web social.
A la hora de preparar este curso le estoy prestando más atención al último de los cuatro, el de la eficiencia en la web social. Me resulta atractivo el tema por dos motivos; uno porque la cantidad de información en la red aumenta de forma exponencial y parece que va a seguir a ese ritmo de crecimiento por mucho tiempo y dos, porque cuando doy cursos, charlas, etc. sobre la web social una de las cosas que me parecen más evidentes es que las personas, en general, no conocen aún herramientas y formas eficientes de gestionar la avalancha de información. Realmente, no hay medidas que “solucionen” el problema de la sobreinformación pero sí que hay prácticas y herramientas para convivir mejor con él. Algunas ideas sobre este tema a las que daremos un perfil más nítido en el curso pueden ser:
- La caída del mito de “sólo la información necesaria”. No podemos dar, ni intentar identificar para nosotros mismos, información embotellada lista para consumir. Como señala Stowe Boyd, debemos pensar en el mundo informacional de hoy como un gran río sobre el que en un momento dado echamos un vistazo para ver lo que ocurre en ese instante. Lógicamente, no podemos estar siempre observando el río por lo que mucha información pasa sin poder atenderla. No obstante esto no debe angustiarnos, debemos aceptar la incertidumbre que supone saber que no podemos controlar toda la información que nos gustaría.
- Aunque sea un problema irresoluble en su totalidad sí que podemos tomar medidas para ser más eficientes en la gestión de la información. Una primera viene de la mano de la tecnología. En la web 2.0 no sólo se han desarrollado herramientas de creación de contenidos (blogs, wikis, etc.), también han visto la luz otras enfocadas a realizar una mejor monitorización de esos contenidos. Los ejemplos más típicos son los formatos RSS y la folcsonomía. Roberto Carreras ha realizado una muy completa recopilación de otras herramientas con este mismo propósito.
- Otra práctica que está resultando cada vez más importante es la gestión de la información por capas. Es decir, ser consciente de que no todas las fuentes de información son igual de prioritarias y por eso las estratificamos. Para cada uno de los estratos las herramientas de seguimiento, los periodos entre consultas, la forma de la lectura, etc. deben ser diferentes.
- Cada vez cobra más importancia el seguimiento a conceptos y no tanto a fuentes de información. Con la mejora y la automatización de las búsquedas (por ejemplo la sindicación de una búsqueda en technorati o google blog search o de una etiqueta en del.icio.us), estamos en condiciones de poder acceder a información relevante que pudiera emitir una fuente de información sin tener que estar monitorizándola expresamente.
- Pero sin duda, la clave reside en afrontar el problema de la abundancia de información como un proceso social compartido. Apoyarse en las búsquedas, favoritos, lecturas, recomendaciones, comentarios, etc. del resto de personas y, especialmente de aquellos que forman parte de nuestra red compartiendo inquietudes y objetivos, nos permite tener más ojos sobre el caudaloso río de la información. Como generar a nuestro alrededor estos mecanismos de inteligencia colectiva será otro de los temas que abordaremos en el curso.
En fin, sobre la base de estas ideas desarrollaremos el tema de la eficiencia, ¿qué os parecen?, ¿quitamos, modificamos o añadimos alguna?

Empezamos a estar en una fase distinta. Las empresas empiezan a ser conscientes de los cambios que la web social trae consigo y de que esos cambios de una forma u otra tienen impacto sobre sus negocios. Pero, ¿qué impacto? Cada organización es un mundo; tamaños, sectores, culturas…diferentes hacen que cada una de ellas estime un escenario de aplicación de lo 2.0 propicio. Por lo tanto, nuestra labor es ayudar a la empresa no sólo a entender el contexto general sino a ayudarla a identificar cuáles son los escenarios más propicios para ella y cómo desenvolverse en ellos.
Para eso he dibujado la siguiente matriz “quehaydelomio2.0″. La idea es darle un repaso genérico para luego poder seguir la presentación por una vía específicamente más interesante para cada organización en función de sus necesidades/apetencias.

Como veis la idea es que la organización en cuestión piense sobre dos factores. Uno primero es sobre si las acciones a realizar van enfocadas más hacia el interior o el exterior de la empresa (por ejemplo he notado que las empresas industriales tienden a aplicar las posibilidades de la web social con sus empleados mientras que las empresas de consumo tienden a ver el valor de todo esto en la relación con los clientes) y la segunda es sobre si se trata de simple aplicación de herramientas o, por el contrario, se piensa en algo más profundo, de mayor valor, pero también con un necesario cambio cultural para poder llevarlo a cabo. Como veis a mi me salen seis escenarios:
- Coordinación: Se trata tan sólo de hacer el trabajo en equipo más productivo utilizando las herramientas precisas para ello. Por ejemplo, sustituir una comunicación caótica de contenidos a través del mail por otra mucho más eficaz a través del uso de un wiki.
- Gestión Conocimiento: Aquí hay un componente de herramientas importante (etiquetación social por ejemplo), pero ya empieza a tener más importancia el cambio cultural. Así, por ejemplo, es preciso convencer a las personas de la organización de que, hoy día, compartir información y conocimiento es más valioso, en gran parte de los casos, que retenerla para uno solo. En definitiva, acabar con el mito de que “la información es poder”.
- Pertenencia: En este escenario la organización trata de conseguir de sus empleados un mayor sentimiento de pertenencia con respecto a la empresa que redunde en una mayor implicación, fidelidad, etc. a la organización. Por supuesto, las herramientas 2.0 siguen siendo necesarias (la aplicación de redes sociales en este contexto parece clara), pero estamos, sobre todo, ante un problema cultural con diferentes vertientes entre las que podemos destacar la necesaria democratización del acceso a la información dentro de las organizaciones.
- Escuchar: Escuchar a los clientes es un valor conocido para las empresas por lo que en este escenario sobre todo hablamos de herramientas que permitan a las organizaciones ser más eficaces en esa labor en el ámbito digital. Para ello pueden utilizar herramientas como la sindicación de contenidos.
- Conversar: Ser capaz de conversar con los clientes requiere de la utilización de ciertas herramientas como por ejemplo, todo lo que tiene que ver con la blogosfera o la microblogosfera (twitter, etc.), pero ante todo la empresa precisa de asumir que la creación de contenidos y mensajes ha pasado a manos de los usuarios y que por lo tanto, la comunicación ha dejado de ser jerárquica y planificada y tiene ahora forma de red en la que la transparencia es un actitud absolutamente necesaria.
- Co-creación: En este escenario las herramientas a utilizar son muy variadas y, en muchos casos, muy específicas. Pero más allá de ellas, hay componentes en forma de valores muy importantes a incorporar a la cultura de la empresa, como la trascendencia de la inteligencia colectiva o la apertura de los derechos de propiedad.
Lógicamente, cada escenario de estos requiere de un pincel más fino para ir dándole forma pero, ¿os parece que los dos factores de ordenación tienen sentido? ¿y los escenarios?
Ayer tuve la oportunidad de charlar por espacio de dos horas con miembros del consejo de dirección de la Universidad de Mondragon sobre la web 2.0. Parece que este tema es visto por este colectivo como interesante, en la medida que puede tener un impacto importante en los principales procesos de la organización. Fue, para muchos, un primer contacto con el tema (no así para otros que ya son blogeros en toda regla; Aitor, Mikel y Lander que yo sepa al menos) y, en general, creo que conseguimos salir todos con una idea inicial bastante bien formada de qué es eso de lo 2.0 y, lo que es más importante, empezamos a vislumbrar los efectos que puede llegar a tener en el ámbito universitario.
Os dejo más abajo la presentación que utilicé para facilitar la conversación (al subirla algunas cosas se han trastocado un poco, sorry), pero, a modo de resumen, yo diría que los temas estrella fueron los siguientes:
- La forma de llegar y entablar relaciones con nuestros alumnos, actuales y potenciales, ha cambiado sustancialmente. Ahora el concepto de comunidad y de conversación con ella en igualdad de condiciones, cobra un sentido fundamental.
- Las herramientas 2.0 facilitan el que los alumnos sean protagonistas de su propio aprendizaje. Además,del ya mítico “aprender a aprender”, también permiten experimentar el aprendizaje cooperativo.
- Los Wikis, el etiqueta social o el RSS, por ejemplo, son instrumentos básicos para los grupos de investigación del siglo XXI. Las oportunidades que ofrecen para compartir conocimiento entre investigadores son muy potentes y relativamente sencillas.
- La comunicación interna también se beneficia de la web 2.0 ya que nos sirve para ser más transparentes, cercanos, etc.
- Para obtener estos beneficios la organización tiene que evolucionar hacia una cultura más “open”, no obstante, el hecho de ser una Universidad pequeña y dinámica puede ayudarnos a avanzar en ese camino…espero que el encuentro de ayer sea el primer paso en esa dirección